OPORTUNIDAD PERDIDA


A Puigdemont le preocupa más su «procés» que el yihadismo que puede arruinar la economía de Cataluña. Los de Podemos no entienden la importancia de la unidad en algo tan crucial como defender la vida de los ciudadanos; por eso no se suman al pacto antiyihadista. Y en la desnortada Navarra, un concejal se niega a condenar el atentado de las Ramblas. Tenemos un serio problema. Tal vez algunos de estos políticos juegan a ser nuevos ricos, convencidos como están de que aquí no hay que invertir ni un céntimo en los valores democráticos y de que podemos malgastar todo el caudal de civilización acumulado durante siglos. Somos así. Sabemos a quién tenemos que reprobar y censurar, sobre todo si es un político cabal que nos gobierna, pero no nos enteramos de cómo defendernos de la barbarie. Es otra consecuencia más del populismo: prefieren ignorar el mal y las causas que lo provocan. Por eso Puigdemont seguirá a lo suyo, Podemos mirará a otro lado, como hace siempre cuando hay víctimas inocentes -Venezuela, como ejemplo-, y en Pamplona ahondarán en su deriva totalitaria. ¡Qué oportunidad han perdido!