DEFENDED A OCCIDENTE


Esto es una guerra de verdad. Con campos de batalla distintos a las contiendas clásicas, pero una guerra al fin y al cabo. Así lo entienden los franceses o los británicos, también los holandeses y los alemanes, por eso ponen en marcha el nivel 5 de alerta máxima y despliegan a los soldados en las calles de París o Londres, pero en Cataluña, pese a registrar la mayor concentración de yihadistas de España, no se puede hacer lo mismo que en esas zonas de la civilizada Europa. Entre otras razones porque la vieja idea de la civilización occidental y democrática, según la cual no hay más autoridad que la ley y su justicia, está arrumbada por una emergente clase política populista, cuya incultura en este campo es enciclopédica, y por lo que nuestras sociedades se van agotando de manera ominosa e inapreciable. Es por ahí por donde se nos está inoculando la inesperada blandura de nuestras supuestas poderosas sociedades, que no saben enfrentarse al mal que ayer arrolló la vida de 13 personas y dejó a un centenar malheridas. Debemos llorar y condenar el espanto del atentado y reafirmarnos en las ganas de vencer.