LECCIÓN DE CONCORDIA

El tiempo es juez inapelable que suele impartir Justicia, además de hacer estragos físicos en el cuerpo y en aquel recóndito lugar del alma donde se guarece la gratitud. Ayer, gracias a esta Casa, los tres ex presidentes vivos del Gobierno de España pusieron en valor la idea civilizadora y democrática de la convivencia. En estos tiempos de inquietudes y dudas, merece especial reconocimiento la capacidad de tres hombres de Estado de sentarse a reflexionar, cada uno con su experiencia a cuestas, acerca de nuestro país y su circunstancia. Fue un hecho histórico: la primera vez que tres primeros ministros españoles comparten ideas y pensamientos públicamente. Su diálogo resultó casi balsámico, en un momento político en que prima una sucesión de batallas orientadas más al desgaste del rival que a la solución de los enormes problemas estructurales de España o la puesta en marcha de las reformas que necesita. Siendo, como son, jarrones chinos, González, Aznar y Zapatero demostraron ayer que existen más razones para estar unidos que para abandonarse en el desánimo.