…E PUR SI MUOVE

galileo

Hablar bien de España no está de moda. Incluso algunos se atreven a considerarlo como antiperiodístico. Parece que desprestigiar a tu país es consecuencia de una sesuda reflexión que otorga a quien la hace una altura intelectual de la que carecen quienes honestamente aportan los datos objetivos. Ser la conciencia crítica del poder no debe impedir reconocer hechos como que la economía española está siendo la que mejor se comporta entre las que componen la UE. En esta ocasión, la virtud, además, es que crecemos merced a las exportaciones y el turismo. Los motores de la bonanza económica de hace una década -construcción y consumo interno- apenas sí adquieren protagonismo en esta remontada. Los hechos son tercos, para bien. Tal vez sea «cool» decir lo contrario. Hay quienes prefieren insistir en que somos pobres, aunque ellos vivan como ricos. El optimismo y la animación se presentan como una emboscada de los que gobiernan y los que de verdad salvan a los ciudadanos son los que se empeñan en decirnos lo pobres que somos.