EMBRIÓN TOTALITARIO

prescindencia

Es preocupante el autoritarismo que evidencian los últimos comportamientos y declaraciones del populismo emergente en España, ya sea versión independentista -Lluís Llach- o extrema izquierda comunista -Irene Montero-. En un caso y en otro, dejan patente su fobia a la libertad; su descarada falta de respeto a la opinión del otro. Es el odio al adversario, convertido en enemigo al que se niega el pan y la sal. Los ademanes sectarios -raíz del totalitarismo- de quien siente asco hacia quien no piensa como él. Así hemos encontrado a la dirigente de Podemos, exigiendo ocupar en una cadena privada de radio una cuota inexistente, como si estuviese regulada en algún código mercantil. En cuanto al independentismo catalán, ¿qué más tienen que hacer para que se les frene? Este miércoles aplaudieron a su diputado-cantante, que aboga por represaliar a quienes no cumplan la ley ilegal de desconexión. En definitiva, muestras inequívocas de una concepción absolutista de la vida y de la política. No digamos que no nos avisaron.