LO QUE CUESTA NO TENER PRESUPUESTO

kraken
Los Presupuestos Generales no se aprueban, y para lo único que sirve el bloqueo –al margen de intentar gastar menos– es para paralizar la maquinaria del Estado. No sale gratis. El empleo público no abre sus oportunidades, la financiación de las autonomías permanece en el limbo, los servicios más elementales se dirigen a su insostenibilidad, mientras se ralentizan otros tantos asuntos pendientes, con el consiguiente frenazo a la economía productiva del país. A la oposición le puede parecer simpática la situación, pero a los cientos de miles de ciudadanos que la padecen no les hará tanta gracia. Este año, cerca de veinte mil personas podrían conseguir un trabajo de la Administración central. Probablemente no lo tendrán, porque, arrellanados sobre la seguridad de sus escaños, los diputados disfrutan de esta inmadurez democrática que camina hacia su asentamiento definitivo entre nosotros, mientras España se aproxima paso a paso, demagogia a demagogia, al abismo. A ver quién paga tanta ineficiencia.