¡VIVA LA RADIO!

La radio goza de buena salud, a pesar de que también a ella la sentenciaron a muerte en repetidas ocasiones. En el arranque de los años cincuenta del siglo pasado, cuando la NBC iniciaba las emisiones de su televisión, el presidente de tan notable compañía declaró: «La radio ha muerto, viva la televisión». El tiempo, tan tozudo y justo como siempre, demostró que el formato radiofónico, adaptándose a los cambios tecnológicos y a una nueva sociedad, no solo no ha fenecido, sino que desde entonces ha disfrutado de varias edades de oro. Entre otras razones, porque es el único medio compatible con muchas otras actividades del ser humano, porque la tradición oral nos acompaña desde tan antiguo y porque la…