LOS GOYA

los goya
El talento, como la sabiduría, no tiene patria. Pertenecen al mundo entero. Por eso nos gusta el buen cine, venga de donde venga. No hay denominación de origen para las buenas capacidades. De hecho, el cine español triunfará o fracasará al margen de su procedencia. El éxito tiene más que ver con un buen guión, o un mejor actor o un extraordinario director, que con la raíz de la producción cinematográfica. Dejemos, por tanto, en paz la nacencia del filme y fijémonos más, como de hecho solemos hacer, en la genialidad y pericia de quienes piensan y crean películas. Ahora bien, si admiten una sugerencia quienes se dedican al cine en España, yo les recomendaría que dejasen de ofender e insultar en sus fiestas a la mitad de sus potenciales espectadores. Por duro que les parezca, la España real, la que va al cine, la que deja sus euros en la taquilla, es muy plural, diversa, compleja, rica, piensa de manera muy distinta y multiforme. Pretender que acepten el discurso único de unos pocos es un error. De todos modos, perdonen el consejo, que me imagino que ya saben equivocarse solos.