UN GOBIERNO DE PROFUNDIDAD

DEEP
El nuevo Gobierno se parece mucho a Mariano. Es Rajoy en estado puro. Sin dar ningún salto mortal, manteniendo las líneas básicas de su gabinete, el presidente renueva a casi la mitad de sus miembros y redefine competencias y geografías de poder. Hay mucho más cambio que el que se puede percibir en una primera lectura: relevo generacional, están presentes tres de los negociadores con Ciudadanos, cambia el responsable de comunicación, algo fundamental en estos tiempos; y la vicepresidenta tendrá que arremangarse para negociar con autonomías diversas y, de manera especial, con Cataluña. La estabilidad es fundamental para el momento de España. Al menos en materia económica, fiscal e industrial, se continuará por el camino emprendido. Las cosas de comer están aseguradas, y ahora viene lo bueno: reforma educativa, judicial, electoral, pensiones y hasta posible revisión constitucional, con Cataluña al fondo. Esperemos que el nuevo Gobierno tampoco haga huelga de deberes. Soraya tiene menos palancas, pero mucho más trabajo.