PROPUESTAS, NO PROTESTAS

propuesta
La pataleta política que soporta España viene de lejos. No se la inventaron Pedro Sánchez ni Pablo Iglesias. Más bien, ellos son consecuencia de tiempos pasados donde muchos se equivocaron en no afianzar viejas ideas democráticas sobre las que hemos transitado hasta hace poco, y que han sido el sendero del progreso de los países más avanzados. También son hijos de la demagogia y de un estado de opinión infantilizado, jaleado desde terminales mediáticas que han demostrado su escaso compromiso con la sociedad española y con el bien común de los ciudadanos. Ahora se empeñan en volver a tomar las calles con sus protestas; a rodear el Congreso. El desorden puede gustar a una parte de la sociedad, pero no se equivoquen: la mayoría prefiere el orden, porque sabe que es la condición básica de la democracia. Así que en los nuevos tiempos del PSOE, que consisten en que lo dirijan los adultos, lo más importante es hacer una propuesta para España en lugar de una protesta. Los socialistas tienen que ofrecer algo más que una simple oposición o una estéril comprensión con los nacionalistas. Propongan.