LA TRAMPA DE PEDRO

walking the plank
¿Cuál es la razón última por la que Pedro Sánchez -que guardó un sepulcral silencio estos días- apareció ayer, casi al cierre del día, en torno a las nueve de la noche? En su comparecencia sin preguntas planteó una trampa endemoniada a sus compañeros: o Rajoy o yo. Pero eso no es lo que se va a discutir en el Comité Federal de hoy. Mariano Rajoy no le está disputando el liderazgo de los socialistas. Él ya le ha ganado dos veces en las urnas por decisión de los españoles. A lo que este sábado se enfrenta Sánchez es a la corriente socialdemócrata de su partido, que no quiere seguir desangrándose, elección tras elección, hasta la insignificancia. Esa, y solo esa, es la disyuntiva en la que se debate y pelea el PSOE. En realidad, el secretario general en funciones les ha regalado más argumentos a sus adversarios para que intenten sanear el partido y evitar la guerra civil a la que les conduce. La siembra de insidias que anoche realizó solo puede tener una cosecha: su relevo inmediato.