SEMANA DECISIVA

aristoteles

Las encuestas que ayer conocimos dibujan un panorama inquietante. Sobre todo, porque da la impresión de que nada va a cambiar el próximo domingo. El riesgo es que mantengamos el actual bloqueo –responsabilidad original de los 17 «noes» de Sánchez a Rajoy– o que la salida sea a la desesperada con una revisión populista de las políticas públicas. Queda una semana decisiva. Seis días en los que todavía se puede movilizar a esos millones de indecisos o a los irresponsables que creen que al final no pasará nada. En esta campaña los grandes asuntos del país, y los suyos, amigo lector, han quedado aparcados. Ni una propuesta original ni un planteamiento sensato. Vótame a mí porque lo valgo. Tal es la síntesis de esta repetición electoral. Deberíamos ver el 26-J como una segunda oportunidad, y saber aprovecharla. Pero mucho me temo que ese mérito no lo vamos a adquirir, y menos aún si los sondeos aciertan. En la vida siempre se nos ofrecen alternativas nuevas, por eso la sabiduría clásica aconsejaba que nunca, nunca pierdas la ocasión de votar mejor.