EL PODER DE LA PALABRA

palabraPocas cosas más poderosas que las palabras. Por ellas, con ellas, se pueden desatar hostilidades o rubricar paces. Sobre todo, se han convertido en la gran capacidad del género humano de trasladar y comunicar el optimismo de las buenas ideas y de la buena voluntad. Las palabras te pueden matar o resucitar. El idioma español, por tanto, el de Miguel de Cervantes Saavedra, multiplica todas las virtudes de esas capacidades que contiene el verbo, gracias a la saludable realidad de casi quinientos millones de personas que lo hablan. Con el español, puedes cambiar de país, de hemisferio, de estación del año, pasar del primaveral Madrid al otoñal Buenos Aires, recorrer miles de kilómetros, cruzar un océano, y seguir disfrutando del maravilloso prodigio de las palabras, las mismas palabras, el mismo idioma, el mismo lenguaje de los cuentos, el que nos une, el que nos da vida, el que levantó ese monumento de la cultura universal que es el Quijote.