Lady DI, entre el luto y el “share”

Publicado por el Aug 27, 2017

Compartir

 

Cada verano resucita Lady Di, porque le sacan un libro morboso de embustes, o bien porque resulta un tema fácil, infalible y de buen retrato. Hasta los hijos se han puesto a la labor de completarle la biografía a Lady Di, que cayó contando poco o nada de sí misma.

Lady Di murió para quedar más viva que nunca, porque se ha convertido en camiseta pop, y porque naturalmente toca homenajearla, veinte años después de aquello. Lady Di tuvo en Londres un funeral party, digamos, con más de un millón de peatones, bajo el embeleso del paso del cortejo, y luego una copa de amigos enlutecidos, donde aún recordamos a Steven Spielberg, Tom Hanks, George Michael, Tom Cruise y Nicole Kidman. También estaban Nelson Mandela, Margaret Thatcher, o Karl Lagerfeld, más la familia propiamente dicha, con la corbata anudada como un susto.

Todo aquello tuvo la elegancia de los funerales planetarios, que es una variación de la lentitud, aunque lo dé sin prisas la tele, como fue el caso. Fue un funeral entre el share y la lágrima. Elton John echó a volar, a bordo de un piano, la canción “Candle in the wind”, en honor de la difunta ilustre, una canción cuyas ventas nunca han sido superadas, todavía, en el Reino Unido. Estamos lejos, y estamos cerca, de aquel acontecimiento, la muerte de una princesa que no se muere nunca, porque era joven, trágica y hermosa. Eso, y que su muerte viene dando para que la resuciten a cada rato cuatro vivos a cuenta de su accidente mortal en París, del que siempre hay pendiente una última novedad de alta fantasía. Hace no mucho, Scotland Yard se puso a investigar “la relevancia y credibilidad” de nuevas pistas últimas sobre la muerte de Lady Di. Lo de siempre, pero de otra manera. Las pistas procedían de las palabras de un “ex” soldado, que arriesgó que pudiera haber implicación del ejército en aquel accidente, donde también murió Dodi al Fayed. A uno aquel arreón de sinceridad del soldado, en medio de fechas semejantes a éstas, le mosqueaba un poco. O un mucho. Naturalmente, Scotland Yard no reabrió al respecto ninguna nueva investigación policial. Obvio. Obvio y previsible. Como que ya se celebraron dos investigaciones de mucho despliegue, en su día, para concluir que la muerte de Lady Di fue un accidente de mucho mercedes y poco chófer, porque el chófer iba bebido.

De manera que toda noticia póstuma, en Lady Di, no es otra que su propia resurrección, que suele cumplirse en verano. Tuvo un funeral que no ha superado ni el de Michael Jackson, si miramos las cifras de share, y el dato no lo traigo como frivolidad de bulto sino como aval de popularidad. Hemos vivido dos décadas sin Diana, y ahí se han avivado tantas novedades que no recordamos novedad alguna. Lo que no obsta para que enseguida le hagan un par de documentales de conjetura, en la tele, bajo la primicia antigua de siempre: “Sombras de sospecha sobre la muerte de Lady Di”.

Ha pasado incluso en invierno. Pasará.

 

 

 

Compartir

ABC.es

El Arpón © DIARIO ABC, S.L. 2017

A ver de cerca el incendio, a convidarme a la tormenta, a poner bulería en la noticia diversa. A arriesgar, en fin, una opinión. Porque a veces “la vida no es noble, ni buena, ni sagrada”, según ya sospechó Lorca. A no... Más sobre «El Arpón»

Categorías
Etiquetas
Calendario
agosto 2017
M T W T F S S
« Jul   Sep »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031