El amor del callado

Publicado por el dic 19, 2016

Compartir

 

Hay un fútbol de escaparatismo, más allá del fútbol propiamente dicho, y en ese escaparatismo va dentro, a menudo, la propia consorte del pelotero planetario, que suele ser pichichi de bikinis. Este fútbol de escaparatismo lo fundaron y auparon David Beckham y su Spice, dos criaturas de mucho exhibicionismo, que jugaban a menudo la Champions del pluriempleo de sacar al aire los tatuajes privados. Previo pago de su importe, muy a menudo. Y desde ese de alarde de Beckham hemos llegado hasta hoy, todo seguido, durante unos años en los que se nos puesto todo perdido de metrosexuales y novias o esposas que son balón de oro de las portadas. La cosa empieza en Beckham y acaba en Cristiano Ronaldo, o en Piqué, o en Ramos, o en Iker, y por en medio nos vamos encontrando a Irina Shayk, Shakira, Sara Carbonero o Pilar Rubio. Hay más casos, claro, pero así nos vamos ilustrando. En dirección contraria ha ido prosperando Messi, que no da un susto en las revistas del corazón, ni tampoco en las de cremas, sólo que ahora se casa. La novia, Antonella Rocuzzo es una morena de verdes lunas argentinas con la que el futbolista lleva todas la temporadas del amor, desde la escuela, casi. Antonella Rocuzzo es Antonella. O sea, lo contrario a Irina Shayk, por ir entendiéndonos deprisa. Messi es archifamoso sin ser metrosexual, aunque ahora la peluquería quizá se la aconseja Neymar. Messi es un póster planetario,  sin tener novia Miss o del “Hola”. No da un susto en las revistas de colorín, y hasta lo de Hacienda le pilla como mirando para otro sitio, como cuando da un pase virtuoso. A veces, en los cabarés de gala de la FIFA va y se pone una chaqueta de Lola Flores, que le queda hortera y elegante, como un Rolling Stone. Se pondera, en Messi, su carácter de humildad, fuera del campo, pero la humildad en una estrella es siempre discutible, como el ropero. Ahora, los futbolistas son unos cachas pluriempleados de mechas, con coro de porsches y chulería de otro idioma. Ganan en donjuanismo a los duques de gimnasio y a los poetas con visa, que alguno hay. Hoy, la pareja universal no es Penélope Cruz y Javier Bardem, sino Casillas y Carbonero, o Piqué y Shakira. Vivimos la apoteosis del futbolista como hombre anuncio de sí mismo, ahí donde vaya. Lleva años en marcha  el oficio de oro de que los futbolistas hagan publicidad conyugal, con la propia consorte de modelo esposa o de esposa modelo, que parece lo mismo, pero no lo es. No está Messi en ese tajo de escaparate, porque él no entrena el narcisismo de spot, y va siempre a bordo de un cuidado descuido, con su estatura floja de bachiller, su carita de embeleso y su aire, en general, de ir tristón a la escuela del disgusto. No trabaja en la fama sin balón. Tampoco Antonella. Se casan dos callados.

 

Compartir

ABC.es

El Arpón © DIARIO ABC, S.L. 2016

A ver de cerca el incendio, a convidarme a la tormenta, a poner bulería en la noticia diversa. A arriesgar, en fin, una opinión. Porque a veces “la vida no es noble, ni buena, ni sagrada”, según ya sospechó Lorca. A no... Más sobre «El Arpón»

Categorías
Etiquetas
Calendario
diciembre 2016
L M X J V S D
« nov   ene »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031