El torero del tenis

Publicado por el May 21, 2016

Compartir

 

 

Manolo Santana tiene algo de viejo torero del tenis, y tiene mucho campeonato en el deporte de casarse, porque va ya por la cuarta esposa, Claudia Rodríguez. Santana es Manolo, porque a algunos de su quinta dura les llamamos así, con voz barrial de tuteo de barra, como a Paquito o a Seve, que son Francisco Fernández Ochoa y Severiano Ballesteros. Les tuteamos mucho, pero son un respeto. Manolo Santana guarda, además, algo de pariente del gran Angel Nieto. Resulta algo así como un Angel Nieto sin moto, y con raqueta. Por estos días, se cumplen 50 años desde que Manolo fuera campeón en Wimbledon. Ahora, vive de monumento de lo suyo, en Marbella, donde tiene academia, y ahí se hace fotos con Claudia, cuando toca, porque Claudia es morena con el vicio de los retratos, y colombiana de gustarse a ratos en las revistas. Claudia usa whatsapp y alguna vez se ha puesto ahí lírica ya ha escrito “siempre te amaré”, citando así a Manolo sin citarlo. Tiene veinte años menos que nuestro campeón. Escribo esto para ponerle al retrato pormenor cronológico, y porque incluso en el caso de Manolo, que va en forma, con sus muchos tacos, puede cumplirse eso de que se tiene a menudo la edad de la pareja, por contagio. Manolo ha cambiado bastante de mujer, aunque siempre se le recuerda monógamo, con su madre de mujer principal ahí en la copa de su biografía, porque su madre puso la tenacidad de cimiento para que Santana fuera Santana. A Santana, los hijos del tenis, como Rafa Nadal, o Carlos Moyá, le sostienen el aplauso, pero los hijos propiamente dichos de Manolo a veces le fallan incluso cuando se casa. De modo que a veces le aplauden poco, o nada. Manolo Santana ha sido el inventor del tenis, en España, y ha jugado con mucho ánimo el wimbledon del amor internacional, porque ha casado dos veces con españolas, Fernanda Dopeso y Mila Ximénez, y luego con una modelo sueca, Otti Glanzielus, hasta llegar a Claudia, que es de más allá del océano. De estas relaciones sucesivas, tiene Manolo una madeja de hijos, y acaso conocemos más a Alba, cuya madre, Mila Ximénez, le coloca de cuando en cuando a Manolo un set completo de madia tunda, a propósito de las verdades del marido de amarga memoria que fue, según ella. Manolo, cuando le ponen otros, u otras, la vida en el escaparate, no suele hacer nada, porque él entrena en el arte de la paciencia y deja que el calendario se deshoje. Le duele aún la tristeza de que su hijo Manolo, que iba para tenista de podio, eligiera la retirada, tocado en el ánimo por las comparaciones con el padre, que suelen salir comparaciones odiosas, como todas, o casi todas, pero aún más. De joven era campeonísimo, tenaz y feo, pero de esto último se ha ido curando con los años. Es una reliquia amable, e irrepetible, de cuando el deporte no era cosa de apolos de peluquería, o tatuados de vitrina. Manolo.

 

Compartir

ABC.es

El Arpón © DIARIO ABC, S.L. 2016

A ver de cerca el incendio, a convidarme a la tormenta, a poner bulería en la noticia diversa. A arriesgar, en fin, una opinión. Porque a veces “la vida no es noble, ni buena, ni sagrada”, según ya sospechó Lorca. A no... Más sobre «El Arpón»

Categorías
Etiquetas
Calendario
mayo 2016
M T W T F S S
« Apr   Jun »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031