El Bernabeu del cubata

Publicado por el Feb 13, 2016

Compartir

La cátedra de la golfemia, en los ochenta,  fue el Joy Eslava, que era un cruce de famosos y extranjeras. En los ochenta, y también después. Hoy se cumplen treinta y cinco años de su apertura, como discoteca. El Joy se lo compró Pedro Trapote a Luis Escobar, marqués de las Marismas del Guadalquivir, en el 79, cuando era aún un teatro, con un millón de pesetas de señal. Y hasta hoy. El gentío de provincias, y de Roma, venía a Madrid a ver La Cibeles, y a ver el Joy, que era, y es, el Bernabeu del cubata, las Ventas del ligue. Inauguró este sitio la juerga insomne, enseguida tan madrileña, porque fue la primera discoteca que abría todos los días de la semana. Siempre ha tenido una mitad de farmacia de botillerías de urgencia, para los que frecuentan el alba en lunes, y una mitad de gran templo de celebridades internacionales, empezando o acabando por Roger Moore, Stevie Wonder, Julio Iglesias o Paco Rabanne, a los que yo he visto en las gradas, todos con coro emocionante de muchachas de dorada tribu lejana, porque de Burgos o Avila no  eran esas minifalderas, la verdad. El Joy tuvo aparca, porque la calle Arenal no siempre fue de peatón, y ahí llegaban en limusina los toreros o los jeques, como bajándose en marcha de un yate que paraba un momento en la puerta siempre pululada del local, entre el pórtico de iglesia de gánsters y la gruta de oro de las guapas de paso. Las copas siempre fueron caras, y el alterne internacional. En los ochenta, y en los noventa, era el sitio puntero para todo acontecimiento del cine, o la moda. Ahí se hicieron muchos programas de “Aplauso”, aquel mítico programa televisivo de música en directo, cuando la Transición, que es como decir que por el escenario de Joy asomaban Bosé, Mecano, Ramones, Paul Simon o Donna Summer. Yo he visto a Tierno Galván pidiéndose un anís, y a Rafael Alberti fascinado con las gogós andróginas, que eran un poco o un mucho las sirenas del cielo del garito, pero sirenas con buenas piernas, y vestidas sólo de spray. De algún modo, Joy, en el día de su inauguración, celebraba el fracaso del golpe de Estado de Tejero, porque Tejero la armó la noche de antes. Y el Joy la acabó armando el día de después. Cuando era teatro, allá en la prehistoria del 1870, sonaban las sinfonías de Beethoven, y después fue nido del teatro de variedades. Siempre ha tenido balaustradas doradas, que son el metal de la arqueología de la deshora que no cesa, y muchas plantas de laberinto, con lo que siempre triunfó de cruce de retiro de adúlteros y parque de atracciones. Yo he visto por ahí a Claudia Schiffer borracha de Solán de Cabras, y a Sabina piropeando en endecasílabo al corazón de una peluquera. La azarosa noche castiza, ahí, hablaba todos los idiomas.

Compartir

ABC.es

El Arpón © DIARIO ABC, S.L. 2016

A ver de cerca el incendio, a convidarme a la tormenta, a poner bulería en la noticia diversa. A arriesgar, en fin, una opinión. Porque a veces “la vida no es noble, ni buena, ni sagrada”, según ya sospechó Lorca. A no... Más sobre «El Arpón»

Categorías
Etiquetas
Calendario
febrero 2016
M T W T F S S
« Jan   Mar »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
29