Miércoles de aquella Carmen

Publicado por el Jul 21, 2014

Compartir

Arriesga un viejo lema radical que el verdadero amigo es aquel al que llamas de madrugada, por teléfono, diciendo que has asesinado a alguien y te responde urgentemente:

-Bueno. ¿Y dónde le enterramos?

Traigo aquí, ahora, esta anécdota para recordar que amigos de esa alta categoría, o sea, amigos para lo que suceda, o sea, verdaderos y hondos y sinceros amigos no tuvo nunca Carmen Ordóñez, que, naturalmente no asesinó nunca a nadie, salvo quizá a sí misma, paseando siempre la melena por el lado salvaje de la vida. Era vividora y religiosa. Era generosa y enamoradiza. Era entregada y adicta. Carmen Ordóñez era Carmen y sus amistades peligrosas, que tenían para ella más peligro que amistad. A veces eran jóvenes bailaores. A veces eran vividores de la Andalucía más trasnochadora. A veces eran elementales traficantes de la alegría a las seis de la madrugada, donde la alegría sólo sirve para levantarse al día siguiente con resaca homicida, o para no levantarse, directamente. A menudo hablaba ella de “El Chuli”, de “El Pai”, y de otros que nunca la abandonaron en la mala vida de los tablaos y otros excesos. Vivió siempre rodeada de mucha gente, entre el flamenco y el whisky, pero aquel que vive rodeado de tanta gente suele ser también aquel que más rigurosamente padece la soledad. Carmen amaba la farra, quizá en una secreta huida de sí misma, porque la soledad estaba ahí, al día siguiente de cada noche, que en su caso era todas las noches. No me atreveré ahora a decir que con otros amigos su vida hubiera sido distinta, y acaso también sumuerte. Entre otras cosas, porque en la vida de Carmen ha habido de todo, o de casi todo, menos amigos. No ha tenido amistades peligrosas, sino relaciones peligrosas. La muerte de su madre, y la muerte de su padre, después, fueron golpes definitivos en su corazón de mujer sola, desasistida y trasnochadora. “La Divina” era todo lo contrario. Desesperadamente terrena. Trágicamente.

Compartir

Anterior

Siguiente

ABC.es

El Arpón © DIARIO ABC, S.L. 2014

A ver de cerca el incendio, a convidarme a la tormenta, a poner bulería en la noticia diversa. A arriesgar, en fin, una opinión. Porque a veces “la vida no es noble, ni buena, ni sagrada”, según ya sospechó Lorca. A no... Más sobre «El Arpón»

Categorías
Etiquetas
Calendario
julio 2014
M T W T F S S
« Jun   Aug »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031