Los dólares dan la razón a Peter Jackson

Los dólares dan la razón a Peter Jackson

Publicado por el ene 12, 2014

Compartir

El Hobbit: La desolación de Smaug, segunda entrega de la nueva trilogía tolkeniana de Peter Jackson, acumula ya más de 760 millones de dólares. Cerrará el fin de semana, probablemente, en el entorno de los 800. Y no es descabellado pensar que acabe su recorrido por la cartelera mundial con unos 900 kilos. No son los 1.000 de la primera entrega, pero sigue siendo una cantidad astronómica. Muchísimo dinero. El suficiente para que Jackson, si quisiera, pudiera emular al futbolista de turno y llevarse la mano a la oreja, como diciendo: “Ahora no os oigo criticarme”.

Si la próxima y última entrega de El Hobbit se mueve en parámetros parecidos, en números redondos el tríptico arrojará la escalofriante cifra de 3.000 millones de taquilla. Y el director neozelandés podrá sacar pecho y sentir que su decisión de estirar la obra de Tolkien y completarla con escenas que tienden puentes hacia El Señor de los Anillos estaba plenamente justificada. Por qué conformarse con una recaudación “X” pudiendo triplicar el botín. Uno se imagina a Jackson como al dragón Smaug, satisfecho y orgulloso, rodeado de montañas de oro. Feliz tras salirse con la suya.

Pero el dinero no lo es todo.

Hay dos errores capitales en El Hobbit. El primero, el empeño en apostar por una estética de videojuego que se carga la magia, la épica y la gracia que rezumaba ESDLA. Y el segundo, alargar una historia breve, perfectamente condensable en una sola película. Dos, siendo generosos. No son pocos los espectadores, por citar un ejemplo, que llegaron agotados a la aparición culminante de Smaug por culpa de las dos horas previas de metraje. Si en ESDLA el mérito consistió en resumir, en El Hobbit el demérito pasa por rellenar. Y no hay nada peor en una película que apreciar cómo el relleno se escapa por unas costuras mal punteadas.

Son varios los lastres de esta segunda trilogía que siempre vivirá bajo la alargada sombra de su fabulosa predecesora. Que llega demasiado pronto, con el recuerdo de ESDLA demasiado fresco. Que Jackson no iba a rodar, pero acabó pilotando por la espantada de Guillermo Del Toro. Que pena por los propios hándicaps de un libro que no deja de ser un borrador, un esbozo de la obra cumbre de Tolkien. Que, en ningún caso, cabe ser adaptado en tres cintas de dos horas y media. Financieramente, un éxito. Creativa y artísticamente, demasiado cerca del fiasco.

Compartir

ABC.es

Con el cine en los talones © DIARIO ABC, S.L. 2014

Con el cine en los talones es un blog sin pelos en la lengua, donde se busca ofrecer una visión siempre crítica, y nunca complaciente, de la realidad del cine. Más sobre «Con el cine en los talones»

Etiquetas
enero 2014
L M X J V S D
« dic   feb »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031