Correa promueve grupos de choque para la lucha callejera

Publicado por el Sep 19, 2016

Compartir

 

CL_ECU_Gruposchoque

Uno de los vídeos (VISIONAR MAS ABAJO), grabados durante el curso para confrontar manifestantes opositores o fuerzas del orden

 

√ Alianza País apadrina clases de lucha callejera para grupos de civiles

√ Llegan 10.000 fusiles AK-47 que las Fuerzas Armadas no han solicitado

√ Correa busca la confrontación con el mando militar, al que no ha podido penetrar

 

      El pulso público que desde hace unos meses mantiene en el Ecuador el presidente Rafael Correa con la cúpula de las Fuerzas Armadas muestra el fracaso del movimiento Alianza País en su intento de controlar el estamento militar.  Correa, con amplia mayoría en la Asamblea legislativa, domina el poder judicial y el árbitro electoral, pero no ha logrado penetrar las altas filas castrenses, como sí lo han hecho otros gobiernos del ALBA. «Lo que salva a Ecuador del riesgo de acabar como Venezuela es que las Fuerzas Armadas no van a admitir ningún fraude electoral ni una ruptura constitucional», afirma Alberto Molina, autor del libro Los militares y la revolución ciudadana. Dos últimos episodios alimentan la sospecha de que el movimiento Alianza País podría estar tentado a atrincherarse en el poder.

GUERRILLA URBANA. Este mes se han difundido vídeos de entrenamientos realizados por dos militares a grupos de civiles en parques de Quito, en los que se impartieron clases de lucha callejera. El objetivo del curso era la preparación de grupos de civiles para confrontar a manifestantes opositores o a las fuerzas del orden, como dijeron expresamente los instructores. El Ejército y la Fiscalía han abierto una investigación sobre esas clases, apadrinadas por dirigentes de Alianza País. La poca agresividad mostrada por los asistentes o el que algunos estuvieran más interesados en técnicas de defensa personal sugiere que los grupos supuestamente en formación están aún lejos de las redes de intervención organizadas en Venezuela (otras informaciones hablan de afiliación a Alianza País de Latin Kings, Ñetas y otras bandas, a semejanza de los colectivos venezolanos). El año pasado, a raíz de masivas manifestaciones de la oposición, Correa encargó una movilización «para el caso de problemas», con el fin de «tener diez mil personas en dos horas, en la Plaza Grande [principal plaza de Quito] defendiendo la democracia».

 

 

CARGAMENTO DE FUSILES. En agosto llegó al Ecuador una sospechosa carga de 10.000 fusiles AK-47, enviada desde China supuestamente como «equipo militar» de ayuda para la emergencia del terremoto sufrido por el país en abril. Luego el Gobierno aclaró que el envío formaba parte de un acuerdo con China suscrito con anterioridad. En cualquier caso, las necesidades de armamento son establecidas por la dirección de las Fuerzas Armadas y estas no habían solicitado los fusiles; tampoco la Asamblea aprobó incluir esas armas en ningún convenio.

RIESGO DE FRAUDE. La caída de la popularidad de Correa (está alrededor del 30%, casi la mitad de la que tenía antes del desplome de los precios del petróleo) abre la puerta a un cambio político en las elecciones de febrero de 2017, a las que Correa ha dicho que no se presenta (aunque nadie de momento lo descarta). La posibilidad de que Alianza País se aproveche de su dominio de la autoridad electoral para cometer fraude la apunta también Carlos Jijón, decano de Comunicación de la Universidad de las Américas. «Las Fuerzas Armadas respetan al Gobierno porque entienden que es legítimo, pero si hubiera fraude electoral reaccionarían», dice. Jijón subraya que todos los intentos de Correa de «penetrar las Fuerzas Armadas han fracasado».

OBJETIVO, EL EJERCITO. Ante ese fracaso, uno de los objetivos de Correa es «desestabilizar al Ejército», de acuerdo con Enrique Ayala, quizás el historiador de mayor prestigio del país. «Correa ha tenido la obsesión de destruir el tejido social», argumenta. Ayala, que es dirigente del Partido Socialista, está de acuerdo con algunas medidas gubernamentales en materia militar, pero cree que la manera de aplicarlas ha buscado la confrontación.

CONFRONTACION. Los últimos meses Correa y la cúpula militar han cruzado las espadas. El presidente ha pedido que el Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (ISSFA) devuelva 41 millones de dólares de los 48 que obtuvo hace seis años por la venta de un terreno al Estado, que ahora este estima que tuvo un precio excesivo. La petición de los militares de que sean los jueces quienes diriman el caso, fue contestada por Correa en Twitter dando de baja a todo el alto mando. Luego, el presidente envió un correo electrónico a cada miembro de las Fuerzas Armadas, sin conocimiento de los mandos, exponiendo sus razones. Varios oficiales le contestaron el correo, alguno de ellos tratándole de mentiroso. Correa ha querido llevarles ante consejos de disciplina por sublevación al comandante en jefe (la Constitución en realidad no le da ese título)

¿QUIERE QUE LO BOTEN?.  El experto de relaciones internacionales Adrián Bonilla, profesor de FLACSO, resta importancia a esos enfrentamientos, que sitúa en un «contexto de ausencia de recursos». No obstante, Alberto Molina, el autor citado al comienzo, coronel retirado y antiguo edecán de la presidencia del Congreso, advierte que la confrontación viene desde el principio, solo que ahora se ha acentuado. «Está acosando a las Fuerzas Armadas como si quisiera que lo boten, para así aparecer como víctima», afirma Molina. Dentro de esa especulación también podría pensarse que busca provocar que los militares intenten un golpe, para luego sofocarlo como Erdogan en Turquía, lo que permitiría a Correa ganar el control militar que ahora no tiene.

Compartir

ABC.es

Claves de Latinoamérica © DIARIO ABC, S.L. 2016

Una mirada con pupila geopolítica al fondo de lo que ocurre en Latinoamérica, más allá de las perífrasis de sus políticos y gobernantes. El por qué de lo que sucede y la predicción de lo que puede pasar.Más sobre «Claves de Latinoamérica»