Quince años antes de que se manifieste el alzhéimer ya hay cambios en el cerebro

Quince años antes de que se manifieste el alzhéimer ya hay cambios en el cerebro

Publicado por el sep 23, 2013

Compartir

La Reina inaugura el Congreso sobre enfermedades neurodegenerativas, en que los marcadores biológicos y de imagen en la enfermedad de Alzheimer y la investigación con células madre han centrado la primera jornada

Su Majestad la Reina Doña Sofía ha inaugurado esta mañana el Congreso Internacional sobre Investigación e Innovación en Enfermedades Neurodegenerativas, que durante hoy y mañana se desarrolla en Madrid, organizado por la Fundación Centro de Investigación en Enfermedades Neurológicas (Fundación CIEN) y el Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Neurodegenerativas (Ciberned), con la colaboración de la Fundación Reina Sofía. Al acto asistieron también la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, la secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, y el Consejero de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, Jesús Fermosel.

“Este congreso internacional evidencia la capacidad de nuestra ciencia”, resaltó Carmen Vela, que agradeció a la Reina su interés por las personas con enfermedades neurodegenerativas y por sus familiares, lo que supone “un impulso vital para luchar contra este problema”. La secretaria de Estado hizo referencia al día mundial del alzhéimer, celebrado el pasado sábado día 21, una patología “que nos afecta a todos y tenemos la obligación de dedicarnos a ella”. Y animó a los científicos presentes a investigar con la intensidad con que lo están haciendo hasta ahora. Destacó la labor del Ciber de enfermedades neurodegenerativas, en el que participan 500 investigadores organizados en 58 grupos de investigación, y de la Fundación CIEN, que está consolidando un banco de tejidos –fundamental para la investigación en enfermedades neurodegenerativas- y ha puesto en marcha el proyecto Vallecas, para la detección precoz del alzhéimer.

Con anterioridad, Antonio L. Andreu, director del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), expresó su “apoyo incondicional a la actividad de los investigadores” presentes en el congreso, así como a su continuidad en momentos difíciles para la investigación, como los actuales.

La ministra Ana Mato, por su parte agradeció también a la Reina “el decidido apoyo que  presta especialmente a los enfermos de alzhéimer y sus familiares a través de su Fundación”, colaborando en eventos como éste. Mato señaló también que 600.000 personas padecen alzhéimer en España, una cifra que puede “cuadriplicarse en las próximas cinco décadas” puesto que el 17% de la población de nuestro país es mayor de 65 años, y la edad es el principal factor de riesgo de esta patología.

Tanto la Reina como la ministra Ana Mato y la secretaría de Estado de Investigación, Carmen Vela, atendieron a las conferencias de Kennet Kosik, y de Lawrence Goldstein. El primero explicó los avances en el estudio del alzhéimer de tipo familiar en Antioquía (Colombia), que explicó como la mutación E280 que tiene un claro origen mediterráneo y puede rastrearse hasta los conquistadores Españoles. Goldstein habló sobre la importancia de las células madre inducidas a partir de fibroblastos de la piel de pacientes con alzhéimer para estudiar los mecanismos moleculares de esta patología.

Nuevo concepto de azlhéimer

El neurólogo José Luis Molinuevo, del Hospital Clinic de Barcelona, expuso el concepto de “Preclínica de la enfermedad de Alzhéimer”, que ha cambiado completamente en los últimos años. En la actualidad se empieza a considerar una nueva fase, hasta ahora no reconocida, ni bien conocida, en la que aún no hay síntomas, señalaba a ABC. Se trata de una fase preclínica, entre 15 y 20 años antes de las primeras manifestaciones, en la que a pesar de la ausencia de síntomas sí pueden observarse ya cambios en la estructura del cerebro (espesor de la corteza cerebral y volumen de los ventrículos) que pueden observarse mediante tomografía por emisión del positrones y en la que el rendimiento cognitivo también decae, aún sin deterioro.

De acuerdo con estos cambios, podría establecerse un continuo desde el cerebro normal al cerebro con demencia. Pero aún es pronto para incorporar estos conceptos a la práctica clínica, explica el neurólogo del Clinic, porque “no se puede saber en que punto de esta fase está el paciente y por tanto cuanto tardará en manifestar los síntomas”.

Reserva cognitiva

Juan Álvarez Linera, investigador de la Fundación CIEN, destacó que modo de trabajo del cerebro en forma de redes dinámicas incluso para las tareas más sencillas. La resonancia magnética ha evolucionado para estudiar el cerebro desde este enfoque más global de funcionamiento en forma de redes. Una de estas redes la denominada “por defecto”, la que funciona en el cerebro cuando no nos ocupa ninguna tarea en particular, denominada también “estado de descanso” (resting state). Esta red está alterada en personas con alzhéimer y el depósito de la proteína beta-amiloide coincide muy estrechamente con su localización en el cerebro. Por lo que los cambios en esta red podrían utilizarse en un futuro como un marcador de imagen fácil de obtener y barato. Incluso, aseguró podría saberse por los cambios que experimenta esta red por defecto, quién va a tener un envejecimiento normal y quién desarrollará deterioro cognitivo.

Álvarez Linera destacó también que la reserva cognitiva, que es un factor protector frente al alzhéimer, podría estar relacionada con esta red neuronal por defecto. Mediante tomografía por emisión de positrones se ha visto que “las personas con mayor cognitiva tienen una red más eficiente y necesitan menos energía para hacer el mismo trabajo. Y esa disminución de energía aumenta con grado de reserva cognitiva”. Esto explicaría por qué la reserva cognitiva es un factor de protección.

Alteraciones en el olfato

 

Isidro Ferrer, del Instituto de Neuropatología del Hospital Universitario del Bellvitge, explicó su reciente descubrimiento de que los receptores del olfato, no sólo están localizados en la mucosa nasal, sino en otras zonas del cerebro, como las neuronas dopaminérgicas del mesencéfalo o en la corteza cerebral.  Estos receptores olfatorios están alterados las enfermedades de Parkinson y Alzheimer y en parte tienen una regulación epigenética y podrían estar implicados en la comunicación entre neuronas. En estas patologías el olfato se altera de forma temprana y hasta ahora se pensaba que se debía a la pérdida de conexiones en el bulbo olfatorio, pero este descubrimiento del grupo de Ferrer sugiere que podrían estar reflejando también alteraciones tempranas en otras regiones cerebrales.

Compartir

ABC.es

Cosas del cerebro © DIARIO ABC, S.L. 2013

La Neurociencia moderna nace de la mano de nuestro Nobel Santiago Ramón y Cajal y pretende explicar el complejo funcionamiento del cerebro. Desde aquí queremos acercar al lector de forma amena conocimientos que despiertan el interés de todos Más sobre «Cosas del cerebro»

Etiquetas
Calendario de entradas
abril 2017
L M X J V S D
« feb    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
contadores visitas gratis