Cinco razones por las que Gingrich toma la delantera

Publicado por el Dec 8, 2011

Compartir

1.- Falta de tirón de Mitt Romney. El sorprendente ascenso de Newt Gingrich lo que primero pone en evidencia es la debilidad de Romney. El modesto pero constante apoyo en las encuestas de los últimos meses para el exgobernador de Massachusetts pudo entenderse hasta ahora como una virtuosa constancia, mientras otros candidatos lograban encabezar los sondeos para luego caer en picado: primero fue Bachmann, luego Perry y por último Cain. Pero que, tras la marcha de éste, las bases republicanas no se entreguen finalmente a Romney y recurran a Gingrich, moribundo prácticamente desde que comenzó la carrera, demuestra que el hasta ahora favorito tiene un serio problema de aceptación.

2.- Derechización del debate republicano. Las posiciones públicas de los republicanos están hoy mayoritariamente escoradas a la derecha. El triunfo del Tea Party es a la vez consecuencia y causa de ese proceso. Para ser un candidato republicano ‘viable’ hay que plegarse a esos postulados, sin que quepa hoy en el partido una normal pluralidad de posiciones (el candidado de hace cuatro años, John McCain, sería rechazado hoy por demasiado liberal: preocupación por el cambio climático, posibilidad de ciudadanía para los ‘sin papales’…

3.- Cualquiera otro antes que Romney. El paso a la derecha del Partido Republicano ha obligado a Romney a moverse también en esa misma dirección. Para lograr gobernar Massachusetts, Estado de voto habitual demócrata, Romney viajó al centro; ahora lo hace en sentido contrario para captar las bases republicanas. Pero ese ‘flip-flop’, en cuestiones como el aborto o el sistema de atención sanitaria, provoca desconfianza hacia su persona. Frente a él y al establishment del Partido Republicano, que en general se ha alineado con Romney, los sectores más conservadores han ido promoviendo candidatos alternativos.

4.- A un conservador “por naturaleza” se le puede perdonar el pasado. El ‘speaker’ de la Cámara de Representantes en la era Clinton en realidad ha protagonizado tantos ‘flip-flops’ como Romney, pero al menos se le recuerda como catalizador de la “revolución conservadora” de 1993, que dio a los republicanos la mayoría en la House tras 40 años de control demócrata. Mientras “las apostasías de Gingrich se ven como una desviación de su núcleo conservador, las de Romney se ven como desviaciones de… nada. No hay ningún logro, legislación o programa que lleve la firma de Romney y que le identifique como un conservador nuclear”, ha escrito el columnista Charles Krauthammer. Gingrich puede haberse casado tres veces, tras dos clamorosas infidelidades, pero se le considera “conservador por naturaleza”.

5.- Sus inconsistencias aún no le han derribado. Su deseo de aparecer como el candidato más creativo, le lleva a lanzar ideas muchas veces estrafalarias, como la de poner a los niños pobres a trabajar en la limpieza de las escuelas. Ya le han puesto en más de un aprieto, pero de momento no le han pasado gran factura.

 

 

Compartir

ABC.es

Capital América © DIARIO ABC, S.L. 2011

Blog de Geopolítica, hecho desde Estados Unidos, con atención también a otros aspectos de Política Internacional, Seguridad, Defensa y Geoestrategia. Especial foco, aunque no exclusivo, en la actuación de la Casa Blanca... Más sobre «Capital América»

Twitter
Calendario
diciembre 2011
M T W T F S S
« Nov   Jan »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031