Publicado por Emili J Blasco el jul 27, 2011
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NUEVA YORK. Un nuevo tramo del High Line Park ha quedado abierto en el Lower West Side de Manhattan, completando asà un largo paseo por lo que fue la lÃnea de tren elevado de esta parte de Nueva York. La sección entre las calles 30 y 20 se ha sumado asà a la ya inaugurada dos años atrás entre la calle 20 y Gansevoort St. La conversión en parque de esta obra de hierro forjado, en su dÃa utilizada para transportar mercancÃas a lo largo de lo que era un corredor industrial (1934-1980), es todo un sÃmbolo del propio ser de Manhattan: vida humana y natural en medio de una rotunda obra de ingenierÃa, en un convivencia tan plausible como insospechada. La rehabilitación ha conservado algunos tramos de vÃas y ha incorporado travesaños, al tiempo que ha cultivado una vegetación que copia el aire silvestre de la que aquà creció cuando la infraestructura quedó en desuso, en las décadas de 1980 y 1990, mientras la ciudad debatÃa sobre lo que hacer con la ‘High Line’.
Lo singular de este paseo es que se avanza desde casi Downtown hasta Midtown sin la interrupción de semáforos o coches, sin la presión de las multitudes en las aceras. Al tiempo, se obtiene una perspectiva de la ciudad inédita: el recorrido elevado aumenta la estatura de la visión y al colarse entre edificios -incluso los atraviesa- ofrece vistas desconocidas de esta parte de West Village, Chelsea y el rÃo Hudson. El avance puede ser todo lo lento que se quiera: cabe mojarse los pies en una fuente, tumbarse en unas hamacas de madera, sentarse en una especie de anfiteatro que aprovecha una curva para fisgonear la vida que pasa por debajo, contemplar algunas obras de arte, comprar un helado… Escaleras y ascensores permiten incorporarse o apearse en varios puntos del trayecto.
Gran parte de la ‘Hig Line’ discurre paralela a la Décima Avenida. Esta llegó a conocerse como “Death Avenue” debido a los accidentes mortales provocados por los trenes que circulaban a nivel de calle hasta que se decidió elevar las vÃas, que se entretejieron con los propios edificios para no tener que poner pilastras en la avenida. El futuro del tramo superior de la ‘High Line’, donde hay un bucle (calles 30-34), está pendiente del destino que vaya a darse a los muelles del rÃo desde donde arrancaban las vÃas.
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