Bronca de Montoro a la ministra

Publicado por el sep 24, 2010

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La bronca de Cristóbal Montoro a la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, en el Pleno de esta semana ha dejado al descubierto, en mi opinión, uno de los puntos débiles que viene arrastrando este Gobierno de Zapatero desde que empezó la legislatura.

Un resumen de los hechos: Montoro defendía en la tribuna la posición del PP respecto a la Ley de Economía Sostenible, esa ley con la que Zapatero pretendía modificar el modelo productivo en España allá por mayo de 2009 (el pleistoceno, como dijo otro diputado).

En estas estábamos, cuando Montoro giró su cabeza hacia la ministra de Vivienda, la única junto a Cristina Garmendia y la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, que seguía el debate desde el banco azul del Gobierno. “Esta ley apuesta por suprimir la desgravación fiscal a la compra de vivienda. Señora ministra de Vivienda, ¡menuda legislatura lleva usted! En términos de gestión…”.

Corredor dio un respingo y se limitó a sonreír. La regañina de Montoro continuó: “¡Menos mal que se creó el Ministerio de Vivienda. Ha sido enormemente útil para sepultar cientos de miles de puestos de trabajo, y para que la vivienda siga siendo inaccesible a la gran mayoría de la población, empezando por nuestros jóvenes. Pregunte usted a esos jóvenes si realmente se ha facilitado la vía de acceso a esa vivienda, cuando usted anuncia que ya está subiendo el precio de las viviendas en España. ¡Está bien eso! Esa es la economía sostenible por la que apuesta el Gobierno: impedir el acceso de una inmensa mayoría de la población a esa vivienda”.

¿Y qué hizo la ministra? Sólo sonreía tímidamente y negaba con la cabeza. Hay que recordar que el Reglamento del Congreso (artículo 70.5) permite a los ministros tomar la palabra siempre que lo deseen durante los debates. Lo lógico, seguramente, es que la ministra pidiera la palabra, replicara al portavoz del PP y aprovechara para defender su posición. Nada de nada. Chitón.

La escena parlamentaria dejó al descubierto un flanco débil del Gobierno: la escasa talla política de muchos de sus miembros, meros gestores de departamentos que se han visto desbordados por la situación crítica que atraviesa España.

PD: En el próximo post hablaremos de Belén Esteban

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