Adiós, Bibiana, adiós

Publicado por el oct 21, 2010

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Estimada Bibiana Aído:

Me sentí como Moratinos en su escaño tras conocer la noticia de su destitución. Cuando supe que Zapatero prescindía de ti como ministra de Igualdad caí abatido por la pesadumbre. ¿Qué vamos a hacer sin ti en el Gobierno? ¿Cómo vamos a sobrellevar todo esto sin tus estrambóticos titulares, que ponían un punto de surrealismo a esta realidad tenebrosa?

Zapatero ha dicho que la supresión del Ministerio de Igualdad, como el de Vivienda, se debe al mandato del Congreso de los Diputados. No me lo creo demasiado, porque el Parlamento lo pidió hace un año y medio por primera vez, e incluyó en el paquete la Vicepresidencia Tercera. El PSOE llamó de todo a la oposición por semejante ocurrencia (incluso decía que atacaba los principios básicos de la Constitución). Parece más bien que es la primera excusa que se le ha ocurrido.

La desaparición de Igualdad y Vivienda es un gesto simbólico, algo que debería haberse producido hace mucho tiempo. Un guiño a la galería, un intento de dar ejemplo a destiempo de austeridad, recorte y recogimiento, cuando la inmensa mayoría de los españoles llevan años con el cinturón apretadísimo dando ejemplo al Gobierno, y no al revés.

Voy a ser sincero, Bibiana, yo creo que Zapatero te echa del Gobierno porque es imposible que alguien que dice que el ser humano es un concepto complejo sometido a preferencias y opiniones personales sea ministra. Mejor dicho: me gustaría creer eso. Quiero creer que impera algo de sentido común en La Moncloa.

Así que, estimada Bibiana Aído, no me quites la ilusión: te han destituido porque no sabes definir lo que es un ser humano.

Un abrazo

Mariano Calleja

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