Obama tiene una pregunta para su sucesor

Publicado por el 8 08UTC enero 08UTC 2016

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Barack Obama acaba de entrar en su último año de presidencia, un año históricamente muy difícil para los presidentes de Estados Unidos. Su protagonismo comienza a desvancerse, a medida que las próximas elecciones empiezan a acaparar toda la atención política, mediática y social. La mitad de Washington va dejando sus cargos gubernamentales para unirse a las campañas electorales de los nuevos candidatos, el Congreso va perdiendo fuerza entregado a los mitines locales y los aspirantes a ocupar la Casa Blanca generalmente atacan sin piedad a su precedesor.

Pero Obama se resiste a la maldición del pato cojo. Quiere apurar su último año y cumplir sus muchas promesas pendientes, aunque sea a golpe de decreto. Y lo hace tratando de mantener la templanza frente a los comentarios punzantes de los encendidos precandidatos presidenciales. Esta es una de las cualidades de Obama. Para algunos es una debilidad, para otros una brillante fortaleza. Es un presidente prudente, reflexivo, extremadamente cauto y pragmático. Su perfil de profesor de Harvard asoma a veces sin pretenderlo. Y mide minuciosamente cada palabra, decisión y respuesta. Para bien y para mal. Por eso no es de extrañar que en los últimos meses le hayamos visto en varias ocasiones  siendo el entrevistador, el que pregunta y guía la conversación.

imageObama ha publicado recientes conversaciones con la novelista Marilynne Robinson, el naturalista Sir David Attenborough y el adolescente Noah McQeen. En una reciente entrevista con Steve Inskeep en NPR, Obama confesó que le encanta dar protagonismo a gente que cree que es extraordinaria. Su cargo le permite hacerlo y es una de las cosas que más le gusta hacer: “Una de las mejores cosas de este trabajo es que puedes hablar con quien quieras. Levantas el teléfono si crees que alguien está haciendo algo interesante, algo que te inspira, y generalmente consigues que se pongan”, dice Obama con mezcla de orgullo y sorna.

Precisamente por su afición a las preguntas, Obama también tiene algo que quiere saber del próximo presidente de Estados Unidos. Si pudiera plantear una pregunta a su sucesor, sería la siguiente: “¿Por qué quieres hacerlo?”
No es ningún secreto que ser presidente de la primera potencia del mundo no es nada fácil. Y “ser la persona más famosa del planeta” se queda viejo pronto, según ha dicho Obama en más de una ocasión. “Imagino que me darían una respuesta cliché, porque eso es lo que hacen los candidatos, pero te diré como presidente, que si estás interesado sólo porque te gusta el título o las apariencias o el poder y la celebridad, esa parte se pasa bastante rápido. O al menos para mi”, explicó Obama a Inskeep.

http://youtu.be/pg65rwZuYKM

Es una buena pregunta que hacer a todo el que quiera ser presidente. En cualquier país. Y el tono de Obama deja entrever que más que una cuestión de buenas intenciones, que también, es una advertencia más profunda. ¿Estás seguro que quieres meterte en esto y lo haces por las razones correctas? Obama quizás tenga en mente al todavía líder de las encuestas republicanas, el ultramillonario Donald Trump, que no sólo tiene poco problema en jugar sucio para liderar la carrera electoral, sino que aconseja hacerlo para triunfar en la política o los negocios. O quizás esté pensando más en su exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, la gran favorita de las presidenciales de noviembre. Aunque a estas alturas uno debe suponer que ella sabe de sobra dónde se mete y sus razones para regresar a la Casa Blanca pasan por hacer entrar a la historia como la primera mujer en la presidencia de Estados Unidos.

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