Griezmann, un ladrón de guante blanco

Griezmann, un ladrón de guante blanco

Publicado por el 4 de abril de 2015

Compartir

En el argot de los bajos fondos, desconfiar de las apariencias es la primera regla a seguir si se quiere salir airoso del posible embrollo que aguarda en cada esquina. Las papeletas de sufrir un incidente se multiplican en función del tipo que tienes delante: ¿Pelo teñido y peinado estrafalario? ¿Ojos azules? ¿Aspecto aniñado? ¡Meeeeeec! ¡Sospeche! No importa que lleve cinco partidos sin ver portería o venga de una semana donde el seleccionador francés, Didier Deschamps, le ha exigido públicamente que aumente su rendimiento con la ‘bleu’. Da igual que te ofrezca la mejor de sus sonrisas con el saludo inicial o parezca agazapado en los primeros compases. Y sobre todo, es totalmente irrelevante que puedas fiarte o puedas no hacerlo… él te la va a clavar igual.

Así es Antoine Griezmann, alguien capaz de entrar en tu casa por la ventana mientras aún dudas si abrirle la puerta. Como si del patio del recreo se tratase, no pestañea a la hora de anticipar la acción del defensa, robar el cuero y depositarlo en el interior de la portería. Tres certeros pasos que en cuestión de segundos han dinamitado el partido. Puede parecer fácil, quizás incluso para el francés sí lo sea, pero les aseguro que no lo es. La diana conseguida en Córdoba evocó en la retina de los aficionados colchoneros una sensación placentera de «déjà vu». Y es que, nuestro protagonista, aprovechándose esta vez de un error garrafal del argentino Zuculini, estuvo tan listo para recuperar el esférico como para disparar raso y ajustado al poste, lejos del alcance del portero.

 

 

Pero no es la primera vez que ejecuta una jugada así. Frente el Rayo Vallecano en el Vicente Calderón, fue la llave que abrió primero el candado franjirrojo. Al poco de cumplirse el primer cuarto de hora, Griezmann interceptó una mala entrega del portugués Ze Castro para acto seguido dibujar un eslalon perfecto y definir de forma milimétrica ante la media salida del meta Toño.

 

 

Aunque si hay un equipo que sabe mejor que nadie como se las gasta el galo ese no es otro que Real Madrid. En su primera temporada como rojiblanco, ha golpeado hasta en dos ocasiones a los pupilos de Carlo Ancelotti. La primera, en un primer minuto de la vuelta de octavos de Copa del Rey que dejó helado al imponente Santiago Bernabéu. Con el público todavía tomando asiento, Griezmann aprovechó una mala salida de Pepe para encontrar una autopista por donde colar un balón que acabaría rematando a la red el recién llegado Fernando Torres.

 

 

Tres semanas más tarde volvería a robar la cartera de un defensa blanco, aunque el gol ahora llevaría su nombre. Mediada la segunda parte y con el Atlético dando un baño histórico al Real Madrid, Griezmann esperó atento a que Saúl devolviese la pelota al corazón del área tras un centro al segundo palo de Arda Turán. Una vez allí, la lógica (o más bien, una posición en franca ventaja) tenía escrito que Varane despejase sin contemplaciones. Pero una vez más, allí estaba el mejor ladrón de guante blanco que opera en nuestro fútbol. A lo mejor va siendo hora de que alguien lo detenga.

 

 

Compartir

ABC.es

La pizarra de Simeone © DIARIO ABC, S.L. 2015

Invierno de 2011. Un pibe de rostro familiar toma el mando de la desdibujada nave colchonera. Otro bandazo más con destino a la inevitable deriva que plantea cada año la venta de tus mejores tripulantes. Más sobre «La pizarra de Simeone»

Categorías
Etiquetas
abril 2015
L M X J V S D
« ene   jul »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930