Refranes mexicanos

Publicado por el Sep 13, 2012

Compartir

Amor de lejos es de pendejos: Refrán popular que enseña lo falso que es el amor entre personas alejadas. Se aplica en todas las situaciones y formas de lejanía amorosa. También se enuncia como “amor de lejos, es de pen… sarse”.

Arriero que vende mula, o tira coz o recula: Refrán que sentencia que un arriero no vende sus mulas sino cuando tienen algún defecto grave. Se emplea para situaciones en que se sospecha que detrás de una operación inocente puede ocultarse un grave inconveniente.

No se puede chiflar y beber atole: Refrán popular que significa lo que enuncia. De hecho se dice en situaciones en que alguien quiere andar en todas partes y meterse en todo, hasta en las cosas que se excluyen entre sí: repicar y andar en la procesión, chiflar y comer pinole, mamar y comer zacate, etc.

Afanador labiero, candidato al chero: Refrán del caló carcelario que dice que un ladrón parlanchín es candidato a la cárcel. En el caló del hampa, sobre todo de la capital de México, “afanar” significó robar; “labiero”, parlanchín; y “chero” es aféresis apocopada de “chirona” o “chirola”, como se llama en algunos lugares a la cárcel.

Primero con agua, después sin agua, y al final como agua: Frase paremiológica de cantina que describe la manera como se afronta la bebida alcohólica, el “vino” del folklore mexicano, desde el principio hasta que, al final, se es un alcohólico.

Si ya se trabó el alacrán, ¿qué le temes a la araña?: Refrán basado en el tópico de quien puede lo más puede lo menos en una escala de peligrosidad en que el alacrán está por encima de la araña.

El que ha de ser barrigón, aunque lo cinche un arriero: Refrán fatalista mexicano según el cual el individuo ya está predestinado desde su nacimiento.

Nunca falta una bestia muerta para un zopilote hambriento: Refrán popular que sentencia que cada uno tiene siempre a su alcance la oportunidad que se merece. Tiene el mismo sentido paremiológico que refranes como “Para cada cáscara hay puerco” o “Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido”.

El que nace para bule, hasta jícara no para: Refrán tradicional mexicano que dice que el destino de cada quien forja su vida según la suerte que el destino le haya deparado.

Cuando la burra es mañosa, aunque la carguen de santos: Refrán tradicional mexicano según el cual las malas costumbres no se quitan, no importa lo que se haga para ello.

Entre menos burros, más olotes: Refrán tradicional que significa lo que enuncia y se usa ya como consolación ya como comentario cuando alguien se va de una reunión.

No compres caballo de muchos fierros, ni te cases con muchacha de muchos novios: Son varios los refranes del refranero mexicano que relacionan de alguna manera al caballo con la mujer: “A las mujeres bonitas y a los buenos caballos, los echan a perder los pendejos”; “Al caballo, con la rienda; y a la mujer, con la espuela”. También se la compara con los gatos, los perros, las mulas o los asnos. El sentido literal de este refrán es evidente. Se aplica, en general, a situaciones de desconfianza hacia alguien que ha corrido mucho mundo. Caballo y mujer, por lo demás, son asumidos como propiedad del hombre como otras cosas: “Caballo, mujer y escopeta, a nadie se le prestan”. El hierro y el noviazgo son para el refranero formas de pertenencia que crean lealtad. El refrán refleja, totalmente, la mentalidad ranchera.

Al cabo p’al santo qu’es, con un repique le basta: Dicho popular que paremiológicamente se usa como una manera de ningunear a alguien diciendo que por tratarse de esa persona no hay que esmerarse en nada: con cualquier cosa es más que suficiente.

Cacaraquear es fácil, lo difícil es poner: Refrán popular que significa lo que enuncia. Se usa, en sentido paremiológico, cuando alguien pregona algo antes de hacerlo.

Abierto el cajón, hasta el más honrado es ladrón: Que la ocasión hace al ladrón, como dice un refrán español. De hecho, este refrán está dentro de una añeja tradición paremiológica hispánica a la que pertenecen refranes como “En arca abierta, el justo peca” o “Puerta abierta, al santo tienta”. Se trata, pues, de un viejo tema en un nuevo molde. El tópico que le subyace está expresado por otro refrán español que dice “Quien quita la ocasión quita el pecado”.

Sólo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto: Sólo quien sufre la pena sabe lo que duele.

Apenas oyen tronar, ya quieren calabacitas: Refrán exclamativo de origen ranchero que censura, mediante una imagen satírica, a quienes, con prisa ambiciosa e irracional, no aguantan el ansia de los bienes que esperan por los beneficios que puedan traerles.

El que no calaverea, verdea: Dicho popular que se aplica al hombre viejo para indicar su condición: o está al borde de la tumba o anda de rabo verde. Se usa para censurar las actitudes del hombre maduro que se consideran inapropiadas a su edad y desmesuradas. Es la expresión “Andar de rabo verde”, de donde deriva la significación de “verdear” en el refrán. “Rabo”, en efecto, es un vulgarismo que designa al órgano sexual masculino: el “rabo verde” es el individuo enamoradizo.

No hay caldo que no se enfríe: Dicho popular que significa, según Rubio, “que todos los sentimientos, las pasiones por grandes que sean, no conservan siempre su misma fuerza, sino que poco a poco van perdiendo la intensidad hasta llegar a la nada.”

¿Para qué son las campanas, si se asustan del repique?: Dicho popular que expresa la incoherencia de quien gusta hacer cosas y no le gustan sus consecuencias.

El que por otro se apura, ni camposanto merece: Refrán popular que significa lo que enuncia. Es uno de los muchos refranes mexicanos que se refieren a la pendejez, que el refranero mexicano detesta como la peor condición de alguien. De esa manera, el refrán tacha de pendejo a quien se anda apurando por otro.

Cuando hay para carne, es vigilia: Expresa la desgraciada situación del pobre que la mayor parte del tiempo no tiene para comer carne y que, cuando tiene, resulta que está prohibido.

Cada chango a su mecate: Refrán sentencioso exclamativo que pide que cada quien se dedique a lo suyo.

A quien le gustan los chicharrones, de oír chillar un puerco se alegra: Dicho popular que significa lo que enuncia. Tiene un sentido paremiológico análogo al de “Quien hambre tiene en tortillas piensa”. Se basa en el tópico de que cada quien ve doquier lo que le gusta.

A la mejor cocinera se le queman los frijoles: Refrán de índole tradicional en la cultura hispánica. Es un refrán excusa porque argumenta a favor de alguien que se equivoca.

Sólo la cuchara sabe lo que hay dentro de la olla: Refrán popular que significa que sólo cada uno sabe las penas que lleva adentro.

Cada quien es libre de hacer de su culo un papalote*, para empinarlo: Refrán popular que significa, según Rubio, “que cada quien puede hacer con lo suyo lo que se le pegue en gana, pues que a nadie tiene que dar cuenta de lo hecho.”

No tiene la culpa el indio, sino el que lo hace compadre: Refrán muy popular, originado en las pugnas interétnicas de México, que en forma sentenciosa y enunciación exclamativa sanciona la imprudencia y parte de culpa que tiene quien se queja de algún daño “por haber confiado o valídose de persona que no debía”, dice Rubio.

No tiene la culpa el pulque, sino el briago que lo bebe: Estructurado sobre el anterior, este refrán popular en zonas pulqueras expresa que no hay que andar echando las propias culpas al viento. En este caso, no es la bebida la culpable de los desastres de la borrachera, sino el borracho.

Del dátil, hasta la palma: Refrán popular que insiste en la convicción de que a lo dado no hay que ponerle peros y se atiene, por tanto, al tópico de que dado, lo que sea.

El que demonios da, diablos recibe: Refrán popular que parte del tópico bíblico de que según la siembra es la cosecha. Tiene el mismo sentido paremiológico, por tanto, que el refrán de origen bíblico “Quien siembra vientos cosecha tempestades”.

Conyugales desazones, se arreglan en los colchones: Refrán popular que significa lo que enuncia. A saber que los problemas entre los esposos se arreglan con una buena sesión amorosa.

Algún día comerá mi gato sandía: Simple dicho popular que se usa en lugar de la expresión “algún día” y con su sentido. En su conjunto, tiene la forma de un simple coronamiento rimado de dicha expresión como producto del afán de ornato barroco a que propende la cultura mexicana buscando el sólo sonido estupendo.

Bien sabe el diablo a quién se le aparece: Refrán popular de tipo exclamativo que se usa en sentido paremiológico para sancionar los abusos que alguien (a quien el refrán llama “el diablo”) comete contra personas más débiles e incapaces de reacciones fuertes. Rubio encuentra en la tradición española otros refranes con el mismo sentido paremiológico como “Bien sabe la zorra a qué palo se encarama” o “Bien sabe la espina dónde hinca”.

Dios nos libre de un rayo, o un gachupín a caballo: Refrán popular que en la forma en que está consignado aquí forma parte de los refranes procedentes de las pugnas interétnicas probablemente del siglo XIX. Un refrán más tardío substituyó al gachupín por un pendejo: “Líbreme Dios de un rayo, de un burro en el mes de mayo y de un pendejo a caballo”.

Si escupo, que soy aguado; y si no, que soy reseco: Refrán popular que sirve para expresar, mediante un ejemplo, lo difícil que es contentar a los demás.

Español que deja a España y que a México se viene, cuenta le tiene: De las pugnas interétnicas vigentes en el México colonial tanto como en el siglo XIX, principalmente, este refrán refleja el rencor con que el refranero mexicano ve al español que viene a México y se enriquece.

Al español, puerta franca; al gachupín, pon la tranca: Refrán popular que refleja las pugnas interétnicas tanto en la Nueva España como en el siglo XIX. Pertenece a los refranes de enunciador mestizo o refranes mestizos: se refieren a los españoles desde el punto de vista de los mestizos a él pertenecen refranes como el presente o como: “Si es indio, ya se murió; si es español, ya corrió”. El refranero mexicano dejó constancia clara de la figura del “gachupín” que la conciencia popular mestiza identifica con un tipo especial de español: el indeseable, frágil, cobarde y dinerero. Con respecto a la relación entre el español y el gachupín dice Rubio: “La colonia española en México se compone de españoles y gachupines, en esta forma: los primeros son decentes y trabajadores; los segundos son ordinarios y holgazanes”.

Si comes frijoles, no eructes jamón: Refrán popular que, tomando como indicador la comida, insta a los de clase social baja _los que comen frijoles_ a no comportarse como si fueran de la clase social de más arriba _de los que comen jamón.

(Los comentarios son de la Academia Mexicana de la Lengua).

Papalote = Cometa.

Compartir

ABC.es

Archivo de Indias © DIARIO ABC, S.L. 2012

"En las escuelas y en los periódicos debiera recordarse constantemente a los americanos el deber de pensar en España; a los españoles, el de pensar en América". Alfonso Reyes.Más sobre «Archivo de Indias»

Archivo