“Don Beltrone”

Publicado por el Jul 3, 2011

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Gobernar México en el siglo XXI con reglas del siglo XX sería el peor error que en el PRI podríamos cometer

Eruviel Ávila, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), se hizo este domingo con el Gobierno del Estado de México, el más poblado del país y tradicional antesala de las elecciones generales. Además, los priistas repetirán mandato en Coahuila y Nayarit, que también acudían a las urnas. El aún mandatario mexiquense, Enrique Peña Nieto, del propio PRI, es el mejor colocado en los sondeos para suceder en 2012 a Felipe Calderón en la Presidencia de la República. Su mayor oponente podría estar en sus propias filas: Manlio Fabio Beltrones, presidente del Senado, viejo zorro de la política que hoy se viste de reformista y que días atrás mantuvo un encuentro con un grupo de corresponsales.

Hay temor en algunos sectores de que, si gana el PRI la Presidencia, el país regrese a la “dictadura perfecta”.

– Creo que lo que está sucediendo es que los ciudadanos han acumulado decepción sobre lo acontecido en los últimos años, y confían en que un gobierno priista les de mejores resultados en el futuro. Pero esto a muchos priistas nos alienta a poner sobre la mesa una discusión muy importante: Antes de encontrar con quién vamos a ganar, debemos discutir para qué queremos ganar. Gobernar a México en el Siglo XXI con reglas del Siglo XX sería el peor error que se podría cometer. Creo que algo de eso le ha sucedido a las últimas dos Administraciones, que lo único que han hecho es tratar de diferenciar de partido político, pero no de formas de gobernar. Obviamente, ni aunque quisiéramos podríamos llevar a cabo un gobierno tal cual sucedió por muchos años: Hoy tiene mucho más valor la división de poderes.

Con este discurso de que no es posible la vuelta al pasado, ¿no pierda una parte de su base electoral que, precisamente, busca una presidencia fuerte que evite este tipo de problemas?

– Me tocó vivir el partido hegemónico a plenitud, la alternancia y ahora quiero empujar la transición. ¿Darle más facultades a este presidente realmente habría resuelto las cosas?… Creo que no. Pienso que, aunque perdamos algunos de los nostálgicos que quieren un presidente fuerte y autoritario, debemos apostarle a una democracia fuerte con certeza jurídica.

En el PRI se siguen viendo los mismos rostros y, en algunos casos, las mismas malas artes que en el pasado. ¿De qué forma se han democratizado, se han regenerado sus cuadros?

– El PRI es un partido histórico, complejo como cualquier otro partido, que después de las dos derrotas presidenciales ha abierto una reflexión, que algunos interpretan y acusan como falta de cohesión. Hoy dentro del PRI hay muchas corrientes, y hay aquéllas a las que no les gustan las reformas y no necesitan caras nuevas: simplemente, haber aprendido la lección que nos dieron las derrotas electorales del 2000 y del 2006; son los que sostienen que nosotros sí sabíamos gobernar. En lo personal pongo en duda muchos de esos casos. En ocasiones lo hicimos bien y en ocasiones lo hicimos muy mal, pero todo giraba alrededor del voluntarismo de un solo hombre. Querer instalar nuevamente un gobierno como el del PRI del pasado es un despropósito.

¿Qué asunto cree que les puede ayudar más a ganar: la economía o la violencia?

– Creo que ninguno de ellos nos ayuda. Quizá, lo que más daño le hace al partido gobernante (el de Acción Nacional) es la falta de resultados en el crecimiento económico y el combate a la delincuencia.

¿Estamos frente a un candidato del PRI para el 2012?

– Que yo deseo competir en el 2012 es muy real, pero me interesa antes discutir con mi partido para qué queremos ganar. Después de decir adónde queremos llegar, vamos a seleccionar con quién es más fácil ganar. Debe ser la edad, la mía, pero yo ya no tengo obsesiones, aunque sí tengo una emoción muy sincera de buscar que México corrija el rumbo, que se aleje del voluntarismo de los presidentes en turno y se acerque a lo que son los instrumentos de un Estado moderno, que dé certidumbre y garantías. ¡Qué importa quién gane las elecciones!

¿Qué cambiaría en la política de seguridad?

– Le hemos dado (al presidente) muchas más facultades que cualquier otro Gobierno anterior había tenido. Estoy seguro de que continuaríamos con la lucha en contra de la delincuencia organizada y el narcotráfico en cualquier lugar en donde se encuentre, quizá poniendo un mayor énfasis en los trabajos de inteligencia para, a través de ellos, lograr mayor impacto en esa lucha, sin generar tanta violencia. Pero de ninguna manera cediendo espacios a la delincuencia. Algo similar a lo que el presidente ha decidido en los últimos años, porque con honestidad hay que señalarlo: si nosotros le hemos dado al gobierno de Felipe Calderón nuevos y difíciles instrumentos para combatir a la delincuencia, es porque creemos que es necesario enfrentarla de manera decidida, pero con una fiscalía fuerte -no sólo con una policía fuerte-, que es en donde creemos que este Gobierno no se ha esmerado.

La pobreza, que afecta casi a la mitad de los mexicanos, es el otro gran problema del país.

– Creo que la pobreza se combate con crecimiento económico y empleo, y hoy en día se hacen más esfuerzos por mantener pobres a los pobres que por sacarlos de pobres. Generar nuevamente crecimiento económico se va a lograr haciendo reformas de fondo. Y acabar con la violencia viene a ser parte de la conclusión del crecimiento económico, porque también la delincuencia se estimula cuando no existe empleo.

P.D.: En las elecciones en el estado de México de 2005, los votos de Yeidckol Polevnsky (PRD) y Rubén Mendoza (PAN) superaron, aunque por apenas 53.000 papeletas, a los de Enrique Peña Nieto. Este domingo, Eruviel Ávila casi duplicaba los votos obtenidos por Alejandro Encinas y Luis Pelipe Bravo Mena. Y tanto una como otra fueron “elecciones de Estado”, y en ambas presumiblemente funcionó igual la “maquinaria partidista”, el acarreo, los “mapaches”, etc.

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