Así se escribe la Historia

Publicado por el Sep 14, 2007

Compartir

Monumento a Los Niños Héroes
Quienes ya no cumpliremos los 40 aprendimos que El Cid fue el héroe de la Reconquista contra los pérfidos moros, forja de la nación española. Muchos años más tarde, frente al pelotón de fusilamiento, nos enteramos a través de Ortega de que «una reconquista de seis siglos no es una reconquista»; y, gracias a Marx y a Clinton, de que “es la economía, idiota”… Venga esto a cuento en estas fechas, cuando coinciden algunos de los episodios estelares de la historia mexicana.
Ayer, jueves 13, se conmemoraba a Los Niños Héroes, defensores del Colegio Militar de México (hoy, Castillo de Chapultepec) durante la invasión estadounidense, tal día de 1847. Juan de la Barrera, Juan Escutia, Francisco Márquez, Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca y Vicente Suárez apenas tenían entre 13 y 17 años. Los cadetes resistieron la agresión como jabatos, pero sin éxito: entonces, Escutia, al prever la inevitable derrota, se envolvió en la bandera nacional para lanzarse al vacío desde una de las torres y “evitar que el lábaro patrio cayera en manos del enemigo”… Lástima que los historiadores sostengan que las tropas norteamericanas arrasaron con los pocos guardias -de entre 14 y 20 años- que allí se encontraban, o que no exista evidencia histórica de la inscripción de Escutia como cadete en la institución.
Entre el sábado y el domingo se celebra el Grito de Dolores, arranque de la Guerra de la Independencia. En la madrugada del 16 de septiembre de 1810, desde el campanario de Dolores (hoy Dolores Hidalgo, Guanajuato), el padre Miguel Hidalgo y Costilla, criollo él,

llamó a sus parroquianos a levantarse contra la autoridad virreinal de la Nueva España. Con un estandarte de la Virgen de Guadalupe en la mano, el cura trabucaire pronunció un sermón que concluyó a los gritos de “¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Abajo el mal gobierno!, ¡Viva Fernando VII!”… Los sucesivos regímenes fueron cambiando las proclamas por “Viva la América española”, “Mueran los gachupines (españoles)” o “Viva México”, que es el que hoy profieren los presidentes del país* durantes las fiestas patrias. (Lo de “Viva México, cabrones” también es posterior). Tras once años de luchas intermitentes, el 24 de agosto de 1821 el general Agustín de Iturbide firmaba los Tratados de Córdoba con Juan O’Donojú, teniente general de los Ejércitos de España. Tres días más tarde, el Ejército Trigarante entraba en la Ciudad de México y proclamaba la independencia del país. Pena que, unos meses después, Iturbide se invistiera como emperador; aquello no gustaría a los revolucionarios de 1910 y, de esta manera, el padre de la patria desapareció de los libros de Historia hasta nuestros días.
Así son las cosas. Pero, tanto si prefieren la leyenda como la supuesta realidad, no dejen de tomarse un tequilita a nuestra salud. ¡Ah! Y que viva México.

* Felipe Calderón, de esta manera: “Mexicanos: ¡Vivan los héroes que nos dieron patria y libertad! ¡Viva Hidalgo! ¡Viva Morelos! ¡Viva Allende! ¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez! ¡Viva Aldama y Matamoros! ¡Viva nuestra independencia! ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!”

Compartir

ABC.es

Archivo de Indias © DIARIO ABC, S.L. 2007

"En las escuelas y en los periódicos debiera recordarse constantemente a los americanos el deber de pensar en España; a los españoles, el de pensar en América". Alfonso Reyes.Más sobre «Archivo de Indias»

Archivo