La mandanga sanitaria

Publicado por el mar 27, 2013

Compartir

«De clínica privada nada, yo al Seguro, al Seguro!», contestaba esta semana un jubilado de a pie a la puerta de un hospital público aragonés. Micrófono en ristre, alguien le había preguntado qué le parecía que el Gobierno de Aragón, como de común el resto de gobiernos autonómicos de diestra o siniestra, vaya a dedicar en tres meses tres millones de euros para derivar pacientes a clínicas particulares. Tres millones de euros a modo de salfumán de tubería, para pulverizar en centros privados el monumental atasco que suman las listas de espera quirúrgicas en la Sanidad pública aragonesa. Tres millones de euros para operar en hospitales privados a unos 3.000 pacientes que llevan más de seis meses esperando ser intervenidos en un hospital público.

Por cómo contestó el abuelo, su idea de la sanidad privada no anda boyante. No es de extrañar. Entre marea y marea ciudadana con trompetilla anti-PP, llevamos meses escuchando el soniquete contra la «privatización de la Sanidad». Confundiendo el culo con las témporas, se inocula con quirúrgica precisión la idea de que derivar pacientes a la privada es desmantelar, privatizándola, la Sanidad pública. Y eso, en una sociedad dada a agarrarse al lema sin arañar la superficie, prende como sarpullido.

Habría que explicar que, muy posiblemente, quien le opere en la clínica privada sea el mismo que opera por la mañana en el hospital público. Y explicar, por lo mismo, que quien no da de sí para manejarse en el quirófano en su horario (y sueldo) de funcionario público, gracias a eso mismo se gana un vistoso extra colgándose por la tarde la bata de facultativo privado. Es el pluriempleo que acompaña a la defensa de la Sanidad pública, parte de la mandanga. Puestos a ondear la elogiable bandera de lo público, no estaría de más reparar en este detalle con la ayuda, entre otros, de los «batas-blancas» que protestan indignados contra el «desmantelamiento de lo público».

Si fuéramos malpensados, hasta podríamos deducir que las listas de espera son un chollo de los buenos, auténtico negocio, para no pocos que en horario de mañana animan a la rebelión en defensa de la Sanidad pública, y por la tarde se calman y tornan en amables médicos privados a golpe de segundo sueldo. Pero, como no lo somos (malpensados), limitémonos a respetar el derecho al pluriempleo sanitario. Pero enterémonos de la mandanga, que tiene tintes de menú de macarrón. Cuestión de pasta.

Compartir

ABC.es

Que viene el Cierzo © DIARIO ABC, S.L. 2013

De lo divino y de lo humano, de la política a pie de calle, de cábalas y descabales de esta casa común -pese a algunos- que se llama España de las Autonomías. Más sobre «Que viene el Cierzo»

Categorías
Etiquetas
Calendario
marzo 2013
L M X J V S D
    abr »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031