Coches conectados, sensibles y expuestos

Publicado por el feb 15, 2015

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Como en esos escenarios apocalípticos que anuncian películas de ciencia ficción tipo Terminator, la seguridad del automóvil podría estar altamente comprometida si no se fijan desde ya las bases adecuadas para evitarlo.

Me explico. Esta semana hemos reflejado una interesante noticia en la que un senador norteamericano alerta de la exposición que los vehículos interconectados muestran desde sus comienzos. Hablamos de tecnologías de comunicación entre coches e infraestructuras que garantizarán flujos de tráfico más seguros y eficaces para beneficiar a conductores, peatones, medio ambiente y economía en general. Los automóviles se «avisarán» entre sí para evitar colisiones fortuitas, y sabrán «leer» el entorno para neutralizar atropellos, acompasando la circulación para lograr flujos de tráfico más homogéneos que ahorren tiempo, dinero y emisiones. En esto será decisiva la conducción autónoma, que hasta sacará el coche del garaje por sí solo para acercárnoslo hasta donde digamos.

coches-conectadosSolo la Unión Europea lleva invertidos más de 180 millones de euros en distintos proyectos de investigación sobre sistemas de transporte cooperativo, e incluso Bruselas confía en que su normativa al respecto coloque a la industria europea a la cabeza de la próxima generación de automóviles.

Ahora bien, el citado senador, demócrata y para más señas de nombre Ed Markey, alerta sobre este hecho: casi la totalidad de los vehículos conectados del mercado son vulnerables a ataques de hackers o ciberpiratas. Su estudio se basa en datos recolectados de modelos de las marcas BMW, Chrysler, Ford, General Motors, Honda, Hyundai, Jaguar Land Rover, Mazda, Mercedes-Benz, Mitsubishi, Nissan, Porsche, Subaru, Toyota, Volkswagen y Volvo.

«Estamos más conectados que nunca con nuestros coches, pero el software y la protección de datos no permanecen del todo protegidos», ha denunciado Markey, que considera que «los constructores no han hecho su trabajo para protegernos».

Y ha proseguido: «Hay una clara falta de medidas de seguridad para proteger a los conductores contra piratas que podrían tomar el control de un vehículo a distancio o recolectar y utilizar datos personales».

Hace años que existen sistemas al alcance del público, relativamente populares en mercados como el norteamericano, capaces de arrancar el coche vía satélite si por ejemplo olvidamos las llaves en casa. En nuestro país no son novedad otros parecidos que, en plena marcha, pueden detener un vehículo robado desde una central de emergencias si el automóvil adosa el dispositivo adecuado. Incluso en coches eléctricos e híbridos enchufables, aplicaciones específicas instaladas en el teléfono permiten gestionar la recarga, conectar el climatizador o arrancar el motor, si así se desea. Y todo desde el sofá de casa.

El Bluetooth, los sistemas de asistencia a distancia OnStar y eCall, un virus sobre un smartphone Android (Google) asociado al vehículo e incluso un CD infectado y leído por el sistema de audio del coche pueden ser vías de acceso al vehículo para los hackers.

De ahí que el informe del senador norteamericano avise que los piratas pueden tomar el control de modelos populares para llegar incluso a hacerlos acelerar o girar, tocar el claxon, desactivar sus frenos, encender o apagar el alumbrado o fijar el control de crucero, entre otros muchos. Y lo peor, recuerda, es que las marcas no habrían adoptado las medidas de seguridad pertinentes tras conocer la evidencia de esta vulnerabilidad en 2013 y 2014. Solo en casos concretos habrían asumido códigos de buena conducta, pero no lo suficientemente claros. «Son necesarias protecciones sólidas que aseguren los datos privados de los consumidores y la seguridad de los propios automóviles», ha asegurado Markey. Tiene toda la razón.

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