Mayores de 65, en el punto de mira

Publicado por el feb 3, 2014

Compartir

Si hace unos días hablaba de las limitaciones que, mejor antes que después, debemos considerar al volante conforme a nuestras capacidades, haciendo dentro de ellas referencia al momento de «colgar las botas» como conductores llegados a ciertas edades, ahora han sido, por una parte la DGT, y por otra Fundación Mapfre las que han metido mano a esto último, y además desde distintos ángulos. No les falta razón.

Por lo que toca a Tráfico, se apresta a poner el foco sobre un colectivo que representó el 27 por ciento del total de fallecidos en accidentes de tráfico en 2012. Y lo hará, según parece, a través de campañas y otras acciones específicas a lo largo del presente ejercicio. Eso sí, de momento no ha desvelado más detalles.

mayores-cruzandoPara centrar la jugada, los datos del organismo de Interior confirman que, en particular, los atropellos urbanos a mayores apenas han bajado en la última década.

De hecho, los fallecidos de más de 64 años suponen ya el grupo de edad más numeroso en ciudad, según el último informe de Fundación Mapfre, que apunta a que se trata de la «la problemática urbana más preocupante».

En 2012 supusieron el 27 por ciento del total de fallecidos en tráfico, mientras que en 2001 el ratio era del 16 por ciento, lo que, de acuerdo a la Fundación, justifica la necesidad de que calles y carreteras cuenten con infraestructuras más adaptadas a las necesidades de los conductores y peatones mayores de 65 años.

De otro modo: cada año mueren en las carreteras y calles españolas alrededor de 500 personas mayores de 64 años, un segmento de la población en el que el número de fallecidos por cada 100 víctimas de accidente es casi 4 veces superior al del resto de la población.

Estamos en lo de siempre. Por un lado, hay quien cruza de cualquier modo, por donde sea, y a veces hasta en pasos regulados, pero sin esperar a que el semáforo se cierre a su favor. «Que me pilla, que me pilla…» decía el otro día una señora bien madura a la que perplejo vi atravesar una amplia avenida madrileña con un autobús municipal en ciernes. Aún se reía la pícara, pese a la sonora y consiguiente pitada de un vehículo que no hubiese dejado ni rastro de ella. ¡Qué temeridad!

El reverso de la moneda son unas vastas metrópolis hechas, diseñadas, para cualquiera que no sea niño y, sobre todo, anciano. Auténticas junglas donde los semáforos dan tan poco de sí como la paciencia del respetable cuando ve frente a sí un «obstáculo» que entorpece la marcha.

Y, de remate, giros a la izquierda en intersecciones sin carril de espera o iluminación insuficiente (cuando no nula de facto) de algunas de las señales de tráfico no son lo que se dice «buenos aliados» para este colectivo. Como los vehículos estacionados cerca de los pasos de peatones (o directamente sobre ellos) y la conducción nocturna.

El manual de Mapfre, dirigido a Ayuntamientos, técnicos en diseño vial urbano, responsables de centros de salud, hospitales y residencias hace precisamente hincapié en la señalización de los pasos de peatones, espacios que el 13 por ciento de los mayores considera inseguros al estar indicados en ocasiones con dos marcas viales horizontales discontinuas en vez de las franjas paralelas horizontales tradicionales en forma cebreada. Ignoro si fruto de una genialidad, pero sin duda otro punto más de confusión.

En fin, que si encima contamos con el agravante que suponen una desgraciada distracción o un cegador sol matinal invernal que nos desoriente al volante (hace unos años, cerca de mi casa, una mujer atropelló a una anciana por esa fatal circunstancia), por ejemplo, que menos que echar el resto allí donde podemos, poniendo «mil y un ojos» grandes y chicos. Es preferible, creo yo, a terminar llevándose las manos a la cabeza, o algo aún peor…

Compartir

ABC.es

Apuntes sobre ruedas © DIARIO ABC, S.L. 2014

A bordo, coches, motos y cualquier invento sobre ruedas, sin olvidar críticas sobre normativa, industria o seguridad en un cuaderno para incondicionales de gasolina y octanos. ¿Te apuntas? Más sobre «Apuntes sobre ruedas»