Más educación y sentido común, por favor

Publicado por el nov 25, 2013

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rotondasCuidado que cuesta poco tomárselo con calma cuando conducimos, y para variar atender a algunas (vaya, aunque solo sean unas pocas) normas básicas, no ya de circulación, todas imprescindibles, sino de sentido común y educación. Pero nada, que no hay forma. La transformación, la clásica conversión a lo «Jekyll y Mr. Hyde» está a la orden del día, más de lo que parece: es arrancar, comenzar a conducir y algunos (muchos, sin duda) convertirse en auténticos «hombres lobo», en fieras que no respetan a nada ni a nadie y que campan a sus anchas. Demasiado poco pasa, ¿verdad?

Y así, es habitual circular en autovía, con tráfico más o menos denso, y advertir con frustración la cantidad de iluminados que adelantan por la derecha a nada que el carril de la izquierda baja de ritmo… También es cierto que hay quien se eterniza a ese lado del asfalto, caray.

Lo de las rotondas es de traca, caso aparte: realmente dan qué pensar, pues la mayoría no tiene la menor idea de cómo circular por ellas, cuando en realidad la cosa es bastante sencilla. De hecho, y más allá de tener presente que para acceder a esas intersecciones hay que ceder el paso al tráfico que viene por la izquierda (al contrario del resto de cruces), basta atender a quien circula por el carril exterior, sí, el de la derecha, que es el que siempre tiene prioridad, y que para salir hay que situarse, sí o sí, en ese mismo carril, y en modo alguno cerrar el paso desde la vía interior. El gráfico junto a estas líneas lo deja bien claro.

Otro clásico que me viene a la cabeza son los cruces en avenidas: señores (y señoras), salvo señalización en contra la prioridad en los giros la lleva quien se encuentra dentro de ellas, de las avenidas, no el tráfico, los coches para entendernos, que acceden desde calles perpendiculares, por mucho que su intención manifiesta sea continuar rectos atravesándolas sin practicar giro alguno. De acuerdo, entiendo que se pueda dudar pero, en ese caso, ¿qué tal un poco de educación?

En Estados Unidos los cruces se autorregulan, sí, ellos solitos, por estricto orden de llegada, y sale antes el primero que llega, tal y como suena. A priori puede parecer un lío, pero funciona, y lo hace bien. La gente lo entiende y lo respeta, cada cual con su correspondiente señal de «Stop» o de ceda el paso (en ocasiones incluso sin ninguna de ellas) al acceder. Por cierto, allí pitan bastante menos…

En realidad, y como decía por ahí arriba, es cosa de tomárselo con un poco más de calma y, sobre todo, con bastante más educación, anticipando «la jugada» (norma básica del buen conductor) para evitar percances que, muchas veces, suceden sin considerar que quien nos antecede en el tráfico puede andar con la cabeza distraída, quién sabe si sumida en algún problema serio o, sencillamente, tiene menos destreza al volante.

Es verdad que casi siempre vamos con prisas, todos, pero quizá habría que considerar salir antes de casa o de donde toque para no circular «al asalto» y provocar situaciones de peligro en las que nos veamos involucrados o, peor aún, involucremos a terceros. Conducir puede (y debe) ser algo placentero, no «sangriento».

 

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