¿Funcionan como deben los radares?

Publicado por el Nov 6, 2013

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La denuncia que hace unos días efectuaba la compañía Pyramid, como algunas otras especializada en el recurso de multas, invitaba, por lo menos a la reflexión. A saber: conforme al Reglamento de Circulación, el margen de error que se admite en el tráfico rodado es del 10 por ciento sobre el límite de la vía. Por ejemplo, si el tope de un determinado tramo es de 120 km/h, los dispositivos no deberían comenzar a multar hasta 132 km/h, nunca antes. ¿Por qué entonces hay tantos conductores sancionados por ir a 121 km/h?

Para los responsables de Pyramid, una de las principales causas responde al «el incorrecto funcionamiento de los radares fijos, expuestos a inclemencias meteorológicas que acaban deteriorándolos y alterando sus mediciones. Estos dispositivos tendrían que recibir revisiones periódicas en cortos periodos de tiempo para controlar su buen hacer a partir del límite fijado por ley. Con tanta gente multada por debajo de ese baremo la conclusión es inmediata:  mantenimiento y revisión son incorrectos».
1-radaresAhí es nada, porque en opinión de esta misma compañía «toda sanción por debajo del margen de error del 10 por ciento debiera considerarse no válida, si bien el conductor es en primer término multado y obligado a recurrir».

Ojo, porque en este sentido existe jurisprudencia que asiste al usuario. Bien distinta es la motivación de cada cual a la hora de emprender un contecioso administrativo con el gasto de arranque que implica. En teoría, hace casi cuatro años la DGT calibró estas máquinas para comenzar a sancionar a partir de 135 km/h en vías limitadas a 120 pero, entonces, ¿de dónde salen todas esas sanciones, sanciones que en no pocos casos suponen multas de 300 euros y pérdidas, de al menos, dos puntos en el permiso de conducir…?

Porque a partir de aquí empiezan las dudas, y muchas son razonables: ¿acaso la crisis también ha entrado de lleno en los presupuestos de Tráfico y, en consecuencia, la calibración y el mantenimiento de estos aparatitos no es el que debería ser…? ¿No será que el margen anunciado por las autoridades, acuciadas por la falta de ingresos en todos los frentes, no es tal, y que el afán recaudatorio no tiene límites…? ¿Simple publicidad de las empresas dedicadas al recurso de multas…? Ésta última se antoja la menos plausible, toda vez que en tramos como los famosos túneles madrileños de la vía de circunvalación M30 es «vox populi» que a más de 70 km/h la sanción viene «sí o sí», aunque sea yendo a 73 km/h (a veces menos).

La verdad, tal y como están las cosas dan ganas de armarse de valor, cargar pilas y «artillería», y recurrir todo lo que se ponga por delante, por cuenta propia o «fichando» a una de esas firmas especializadas en recursos, que a priori, y a cambio de una cuantía anual más o menos razonable, bien puede librarnos de sinsabores. Los avisadores de radar, los legales (mientras sigan siéndolo) y los reguladores/limitadores de velocidad que ya montan multitud de nuevos modelos pueden ser buenos aliados, porque salir a carretera como están las cosas, o moverse por ciudad sin los cinco sentidos a tope 24 horas sobre 24 comienza a ser «un deporte de alto riesgo». Al menos a servidor no le sobra un chavo para estos menesteres, y como a mí al 99 por ciento de mis paisanos…

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