Cuestión de hábito

Cuestión de hábito

Publicado por el Oct 28, 2013

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Una vez más, en ABC Motor nos hacemos eco de la última recomendación de la DGT: encender el alumbrado de cruce para circular por carretera, sobre todo ahora que acabamos de cambiar al horario de invierno y que son muchas menos las horas de luz solar. Las cifras hablan por sí solas: sólo en 2012, y conforme a las últimas estadísticas, el 70 por ciento de los accidentes con víctimas en vías interurbanas sucedieron de día, elevándose el porcentaje al 73 por ciento en vías urbanas. Ojo: dos de cada tres fallecidos de tráfico lo fueron por un siniestro diurno. Uff, mucho…

La utilización del alumbrado de esta clase es obligatoria durante todo el año, y desde hace mucho, en Finlandia, Suecia, Noruega, Islandia, Dinamarca, República Checa y Polonia. En otros países sólo obligan a conectarla en ciertas carreteras y ante determinadas estaciones del año o circunstancias meteorológicas.

A todo ello, desde febrero de 2011 es obligatorio por Directiva Comunitaria que «todos los vehículos que salgan de fábrica equipen sistemas LCD o de alumbrado diurno, a base de lámparas de bajo consumo y automáticas al arranque». Es decir, no pueden salir de fábrica sin un alumbrado que se conecta al arrancar el motor. Tiene sentido, todo, porque la idea no es ver mejor como conductores sino  ser vistos de mejor forma.

En particular, está demostrado que con estas luces encendidas aumentan el contraste visual entre vehículos y entorno (un coche oscuro se ve 170 metros antes respecto a uno que no las lleva puestas); la distancia de detección, que permite a quien circule con las luces encendidas o los LCD más márgen de seguridad al adelantar; y mejorar la identificación de vehículos y las estimaciones de velocidad.

Ahora viene lo mejor: ¿y los que van por estacionamientos o parking públicos o privados sin ellas? ¿Pensarán que así se preservan mejor, que les van a durar más? ¿O será que están seguros de lo mucho que gasta el coche con ellas puestas? ¿O, sencillamente, que se gastan? Pues es peligroso y hasta ridículo ir así, pero también  más frecuente de lo que parece. En ocasiones, es verdad, responde a meros despistes (llevo años defendiendo que menos mal que los coches encienden por sí mismos las de freno  al pisar el pedal, no quiero pensar en el número de colisiones por alcance si semejante activación dependiese del propio conductor), y desde luego a una falta clamorosa de hábito y hasta de diligencia.

Pasa con los intermitentes: hay quien los enciende justo al maniobrar (¿señal de confirmación tal vez?) y quien abiertamente los omite, sobre todo al cambiar de carril en autopista y autovía. Y otro tanto con las luces largas y de cruce (poco a poco, otra vez menos mal, se van introduciendo mecanismos que las alternan de forma automática para no deslumbrar) y, ya puestos, con los pilotos de niebla, ahora que se acerca la peor época del año para encontrárnosla de golpe: cuando se disipa tan ingrato fenómeno meteorológico, no son pocos los que permanecen con las últimas puestas como si tal cosa, molestando, y mucho, a todos los que llevan tras de sí.

Ahí va un secreto: pongo en mis plegarias a todos ellos, por si algún día cambian las tornas, pero sobre todo rezo por los que están cerca, por si acaso no los ven venir a tiempo…

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