Carlos Medina, de Top Chef: “Soy una persona explosiva, pero no me considero mala persona”

Carlos Medina, de Top Chef: “Soy una persona explosiva, pero no me considero mala persona”

Publicado por el oct 1, 2014

Compartir

Cuando escuché la última palabra de esta entrevista en boca del entrevistado, tuve una sensación de ensoñación que tildé en redes sociales de “flechazo gastronómico”. Si, para mi sorpresa, el chico rebelde, borde y árido de Top Chef me había hecho soñar a lo largo de unos minutos con otro mundo diferente de sabores, sensaciones y experiencias a los que estamos poco acostumbrados.  Y todavía con ese estado, empecé a comerme poco a poco y con muchas patatas de por medio todas mis críticas vertidas hacia él.

El chico malo de Top Chef o el profesor Bacterio Extremo, como lo llama el bloguero Javi su “Disparate”, Carlos Medina pasó de ser “ese” a ser verdaderamente Carlos Medina. Es como si se hubiera tragado una enzima de esas maravillosas y se hubiera vuelto majo y todo. Vamos, como el experimento de El Hormiguero del pasado lunes, ¿lo visteis?

La prueba del anterior programa les puso el reto de cocinar para 100 americanos. Fuente: antena3.com

La prueba del anterior programa les puso el reto de cocinar para 100 americanos. Fuente: antena3.com

El hecho es que Carlos viene pisando fuerte y la claridad que emana de sus palabras hace pensar que conseguirá todo lo que se lo proponga. Cuando le preguntamos por su favorito en el programa, lo dice claramente: “yo”. Y no sabemos si lo conseguirá, pero cuando quiso crecer como creativo, inició un periplo profesional por países asiáticos como Taiwan o Singapur, de donde ha conseguido, a base de tozudez y trabajo, ir afianzando su personalidad detrás de los fogones como de “extrema” y “kamikaze”. Su único defecto: ser algo bruto para la pulcritud que nos obligamos a seguir cuando se trata de nadar en un contexto social mediatizado. Detrás de esa máscara, se esconde alguien que apela a la “sensación de vivir” como la mejor droga para no aburrirse en un mundo que, pienso, a veces se le queda pequeño entre tanto sueño. Tendremos que comprobar con el paso del tiempo, y le vigilaremos de cerca, para ver si es capaz de plasmar todo lo que tiene en la cabeza a un plato, como suele decir Chicote. Pero intención, le pone contra viento y marea, y eso es de tener en cuenta. ¿Quien dijo que si todo el mundo creía que eras un loco es que algo debías estar haciendo bien? :>

Carlos Medina también aspira a algo más: meter en una coctelera todo lo aprendido de haber estado en algunos de los mejores restaurantes del mundo junto con sus ganas de innovar para ofrecerlo en un restaurante propio donde los comensales no vayan a comer, sino a “vivir experiencias”. Y lo quiere hacer en España, donde ya ha iniciado una nueva etapa profesional asesorando restaurantes y confeccionando su propio proyecto personal para el que busca inversores que arriesguen por una cocina diferente, cuyos clientes puedan “subir a la mejor montaña rusa del mundo” en cada plato. Ahí es nada. No apto para los que tienen vértigo, y se han mareado con algunas de sus actuaciones en Top Chef.

- Qué estamos viendo de Carlos que no nos está gustando tanto en Top Chef?

Yo soy una persona sin filtros. Entonces supongo que como todo, hay un equipo de realización detrás de cada programa. Yo he dicho muchas cosas, y muchas han sido buenas: pero soy una persona que cuando me cabreo, me cabreo.  Entonces lo que han sacado son los momentos en los que yo no utilizo filtros en la cocina, esa es la diferencia con el resto de concursantes, que han estado un poco mas reservados por ese pudor de estar delante de las cámaras.

- Y ¿por qué no has intentando contenerte en ese sentido?

Yo lo intento. Pero por ejemplo ahora estoy ayudando a Rebeca en “La Berenjena”, hubo un problema con una de sus camareras y tuve un desencuentro con ella y le dije que se  callase la boca. Y es que cuando veo las cosas muy claras y alguien me saca de mis casillas no puedo controlarlo y estallo. Soy una persona muy explosiva pero no me considero mala persona, soy un tío bueno. Y cuando se da la ocasión, reculo.

La rivalidad entre los dos concursantes es de lo mas comentado en redes sociales

La rivalidad entre los dos concursantes es de lo mas comentado en redes sociales

- Sin embargo tu rivalidad con Mar está dando mucho juego.  

Bueno, que quieres que te diga.. Marc es un tío muy raro, desde el respeto y como personaje público lo acepto, pero como trato personal lo justo. Me lo encontraré más veces y le saludaré con educación.

- ¿Qué opinas de que se destaque tanto en un programa de cocina esta parte de “show”?

Creo que se han intentando centrar en audiencias pero también estamos viendo platos, las técnicas y más cosas. Pero en mi caso y en el de Marc, han dado con dos caracteres que venden mucho en TV y las audiencias mandan. Y yo soy un tipo muy asocial, que le cuesta mucho hacer amigos y hablar con la gente de nuevas.

- Sorprende que siendo “asocial” te hayas metido en un medio como es la TV… que lo mismo te encumbre como todo lo contrario

Lo que pasa es que la cocina la he vivido mucho, me ha hecho vibrar, y he seguido Top Chef desde la primera edición americana hasta la última francesa, y me ha flipado. Y de repente me envían un mail un día y me dan la posibilidad de participar.. Al principio dije que no pero el universo se alineó de tal forma que hizo que tuviese tres días libres que coincidían junto con el casting… Me vine desde Singapur y lo hice.

- Conseguiste entrar y de repente eres de los concursantes que más llaman la atención. ¿Cómo llevas la popularidad teniendo el carácter que tienes?

La popularidad solo me ayuda a tener detractores. Incluso ha habido gente que me ha amenazado y me ha intentado agredir cuando salgo por la noche, insultándome. Pero también hay gente maravillosa que me para de vez en cuando, que me dicen que soy un gran tío y que le gusta mucho lo que hago, pero he tenido bastantes problemas. Parece ser que cuando te sales un poquito de la norma, de lo que la gente falsa considera políticamente correcto, la gente se molesta. Pero entiendo que la gente ve las cosas desde puntos de vista diferentes. El hecho es que soy así, no voy a cambiar y no sé si el programa me va a dar otra imagen. Porque el programa de Galicia fue mucho más explosivo que lo que se vio y han quitado un montón de cosas. Lo han suavizado mucho. Hay un momento en que me voy a dar de puñetazos con una olla y me voy a llorar de la desesperación y esas cosas no han salido. Ya no depende de nosotros, sino de la realización del programa, lo que hayan querido poner. Pero me toca mucho las pelotas e ir por la calle y que la gente te reconozca. Yo lo acepto y pongo una sonrisa y no soy un gilipollas ni una mala persona. Pero me cuesta. Y más si te recuerdan pequeñas anécdotas como la infusión de aceite con la tierra. Son cosas que la gente no entiende, y es que lo que no se sabe es que la tierra es un componente que llevan utilizando desde la alta gastronomía, y en Japón durante cientos de años.

-Se te recordará toda la vida por eso, por atreverte a infusionar el aceite con tierra…

Seguramente. Pero resulta que se le concede el Premio Nacional de Gastronomía se le concede al Celler de Can Roca por hacer una ostra con destilado de tierra y absolutamente nadie dice nada y es el mejor restaurante del mundo. Y yo intento hacer algo parecido y no es lo mismo. ¿Por qué? Si, están bien, no es  lo mismo porque no tengo las herramientas necesarias, pero intento infusionar la tierra como quien infusiona carbón. Hay restaurantes que infusionan con carbón ¡ -y eso es altamente cancerígeno- y la gente lo considera gourmet. Estamos haciendo un aceite y de la misma manera que se hace un aceite de ajo, se hace de tierra. En aquel programa estábamos en un huerto ecológico con unos productos que cuidan muy bien, que se podía comer con la boca. Y no creo que hubiese mayor problema que el intentar dar a un producto un aroma que sabe a tierra para potenciar un poco ese aroma. Pero que como te dogo, el Noma, o el Celler, o Quique da Costa han utilizado tierra en sus platos. No creo que fuera una idea tan descabellada. A lo mejor sí por las prisas y la forma en la que se hace y cómo me captan. Pero no creo que sea un disparate tan extremo. Se me ocurrió, pensé que podía darle una vuelta de la tuerca y un punto al plato.

- ¿No te planteaste la pérdida de prestigio? Todos los chefs que estáis dentro tenéis un gran bagaje, y por un mal día te pueden señalar para siempre.

Sí, pero dije de luchar con uñas y dientes para quedar en la mejor situación posible y demostrar que no soy ningún mindundi. Y eso estoy haciendo. 

- ¿Crees que no está preparado Top Chef para un chef que quiera agitar tanto como tú?

Esa es mi cocina. El tema es que hay otras personas que tienen otro estilo de cocina más convencional. Pero a mí, poner tierra, me parece increíble, así como potenciar un sabor hasta el picante extremo. Muchas de las cosas que se verán de mi en Top Chef me parecen naturales. Otra cosa es que mucha gente que vea este programa no entiendan mi estilo en la cocina. Pero es que no es nada que yo no haga de manera habitual: hago una cocina kamikaze y una cocina extrema. Pero es una cosa que tengo muy clara: el día que monte mi restaurante cocinaré de esta manera, quien quiera venir que le guste. No me voy a bajar los pantalones y voy a ofrecer un rebozado con mermelada de tomate.

- Y a pesar de saber que hay una mayoría que puede que no te entienda, ¿quieres seguir rompiendo las reglas y saliendo de la zona de confort?  

Claro que quiero seguir rompiendo las reglas. Hay restaurantes como Mugaritz que juega con moho y lo pone en los platos, y es una idea que llevaba mucho tiempo pensando. Y soy consciente que no me puedo comparar con él, porque está 300.000 escalones por encima de mí. Pero la diferencia es que yo no puedo experimentar tanto porque no tengo un restaurante propio, porque en los que trabajo se me pone filtros y no se me permite.

Al final el que tiene ideas diferentes despunta y destaca, por eso Mugaritz está entre los 10 primeros del mundo. Y yo creo que la gente que hace siempre las mismas cosas y se queda en la zona de confort, tendrá una clientela que prefiera ir de vez en cuando y satisfacerse. Yo quiero jugar, quiero destrozar el sentido de las personas, y que cuando termine de comer la gente flipe y salga emocionada de mi restaurante. Y que en vez de hablar de sus problemas solo pueda hablar de la comida. Quiero hacer volar platos, con electromagnetismos, con la química, quiero jugar con la física, sicología, colores, sonidos.. Esa es mi cocina. Quiero cambiar los sabores de los platos mientras escuchas un sonido. Quiero que la gente pueda comerse algo tremendamente picante y ponerle una enzima que lo contrarreste y lo vuelve dulce. Y que a mitad de esa sensación se vuelva de un picante insoportable en algo dulce. Y cambiar la expresión del ser humano. Yo no quiero servir filetes, quiero servir sensaciones. Y en eso me he basado siempre. Y en lo que me gustaría convertir un restaurante. El resto me parece aburrido.

- ¿Cuáles son tus objetivos a medio plazo?

He cerrado mi etapa en Singapur porque en España hay proyectos interesantes y voy a apostar por ellos. Después de tantos años por Asia estoy convencido de que es bueno un cambio, y dejar el estrellato de los restaurantes para asesorar a otros y montar el mío propio. Lo más cercano que tengo es el restaurante que voy a abrir con Ximo Sáez, un excelentísimo cocinero valenciano. Es un restaurante que se llama Willow que se situará en el Paseo de la Castellana 259, en Madrid. Pero no vamos a ir con pretensiones, no es comida extrema, sino una comida de mercado, con el mejor producto. Si evoluciona, haremos un menú degustación de locura. Es algo diferente al concepto de kamikaze que yo tengo, pero nos vamos a divertir muchísimo. Y mientras, seguir desarrollando el proyecto de un restaurante con firma propia.

- ¿Y cómo será el restaurante “kamikace” de Carlos Medina?

Sería para 8 personas, en el que pudiera controlar todo lo que ocurre en sala. Mas que comer, les haría vivir un espectáculo. Pero no una mierda sensorial de las que se lleva ahora. La idea es que mientras comemos, vemos  imágenes y tenemos una mesa estratosférica que imite cosas. Es un concepto más personal y muy diferente. Abarca la física, la química, la sicología, los colores, la tonalidad de voz, volumen en el que se habla, la forma en la que se sirve, el aspecto de las personas… Se crearía una realidad completamente paralela y hace crear a las personas una sensación de realidad completamente diferente. Es como subir en la mejor montaña rusa del mundo. Experimentas algo completamente diferente. No es ir a un parque de atracciones. Es intentar subir a algo que te va a impresionar.

- ¿Qué vamos a ver de Carlos Medina en los próximos programas?

Es un problema, porque no lo sé, lo que realización haya querido poner. A nivel de cocina: con mala hostia, un tío con ganas de querer hacer pocos amigos y con una cocina muy personal y extrema.

- Con espíritu ganador..  

Muchísimo, siempre. Pero al final esto no deja de ser un programa de TV. No es lo bueno que quieras ser, sino el perfil que tengas. Ese es mi punto de vista. Porque yo no creo que un tío como Pablo haya tenido que salir en el segundo programa. O un tío como Joaquín, tan impresionantemente bueno, un tío que le admiro y flipo con su cocina se haya tenido que ir en del primer programa, no tiene sentido porque la cocina de Joaquín es maravillosa.

-Quien es el ganador de Top Chef para ti?

Yo.

 

Si es que hay preguntas que no se deben hacer… :) Si quieres seguirme en mis redes sociales, este es mi Twitter y este mi Google Plus. A qué concursante te gustaría conocer de Top Chef? ¿Qué preguntas le harías? Escríbeme por cualquier canal y lo publicamos en el blog, siempre con mucha #FelicidadGourmet 

 

 

Compartir

ABC.es

El ambigú del yantar © DIARIO ABC, S.L. 2014

Detrás de cada plato existe un entramado armónico de sabores, colores y texturas que configura la historia viva de nuestros paladares. Un día descubrí esta literatura oculta tras cada bocado y comprendí que la gastronomía supone una aventura y un lugar de encuentro.Más sobre «El ambigú del yantar»

Categorías
Etiquetas
Twitter
octubre 2014
L M X J V S D
« sep   ene »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031