48 años sin Otis Redding

Publicado por el dic 10, 2015

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Aunque hoy pudiéramos pensar que el éxito y el reconocimiento le llegó a Otis Redding de manera inmediata, a la vista de lo que ha sido su absoluto reconocimiento posterior, en realidad no fue así. Nacido en Dawson, estado de Georgia, se mudan pronto a Macon -sí, la misma Macon de los Allman Brothers-, donde como muchos otros genios del soul aprende música y a cantar desde niño en el coro de la iglesia baptista. En 1960 se une a Johnny Jenkins and The Pinetoppers con los que se le ve por primera vez en el show del famoso dj Hamp Swain en un programa de talentos de las mañanas de los sábados llamada “Teenage Party” que se celebraba en teatros de la ciudad de Macon.

Johnny Jenkins viaja a Memphis para grabar en los estudios de la Stax en octubre de 1962. Al finalizar la jornada, el co-propietario Jim Stewart, con buen ojo, invita a Otis a grabar dos cortes adicionales en el tiempo que les quedaba libre el estudio. El resultado fue “These Arms of Mine” de 1962, uno de los gloriosos singles (con la brutal “Hey Hey Hey” en la cara B) que Otis irá sacando a lo largo de su trágicamente corta carrera.

Otis Redding, al igual que Sam And Dave, realizaron prácticamente todos sus discos en los estudios Stax de Memphis, el mismo lugar donde en 1965 irían a grabar Wilson Pickett y Joe Tex, antes de pasarse a los de Rick Hall en Muscle Shoals.

Otis mostraba un estilo descarnado y salvaje en estas primeras grabaciones que fue depurando en tres singles consecutivos grabados entre 1964 y 1965, “Mr. Pitiful”, “I´ve Been Loving You Too Long” y “Respect”. En esta última como en la primera el ritmo era rápido, pensado para el baile, con una línea de bajo eléctrico en bucle a cargo de Dug Dunn y una descarga de riffs incendiarios salidos de la legendaria sección de vientos de los Mar-Keys (no confundir con los Bar-kays). Con semejante banda, Otis podía elegir durante la canción si acompañar a los músicos o atacar con ellos, creando un efecto altamente estimulante.

Es ciertamente irónico que el público prestara tan poca atención en su momento a lo que Otis estaba haciendo, cuando su estilo estaba inspirando directamente al otro lado a todos aquellos jóvenes de las escuelas de arte londinense como los Rolling Stones. En un intento de atraer la atención del público, Otis se dejó convencer por Steve Cropper quien le sugirió grabar una versión del tema “Satisfaction” de sus satánicas majestades. Aunque Otis Redding grabó la versión en clave de parodia, la cosa funcionó y obtuvo la difusión en las emisoras pop que andaba buscando. Por suerte para Otis, sus mejores discos ya habían sido grabados cuando en 1965 su reputación subió vertiginosamente y nada de lo que grabó después puede comparársele, salvando “Try a Little Tenderness” de 1966 y la póstuma “(Sittin´On) The Dock of the Bay” de 1968.

La ambición llevó al joven Otis a embarcarse en giras interminables que incluían EEUU, Canadá y el Caribe, a apariciones en los shows televisivos com el de Ed Sullivan y a ser incorporado a los primeros festivales masivos como el de Monterey. En 1970 Warner publicó un disco en directo compartido por Jimi Hendrix en una cara y Otis Redding en la otra grabados en el Monterey International Pop Festival en junio de 1967. El público blanco había adoptado a Otis Redding, su carisma, sus movimientos, su voz empastaban bien con los gustos del verano del amor.

Otis Redding admiraba a los Beatles. Estuvo interpretando constantemente el álbum Sgt. Peppers durante toda una semana subido a un bote en Sausalito y llevándolo luego a los escenarios del Fillmore West Theatre de la parte baja de San Francisco en el verano de 1967. Ahí, mirando hacia la cárcel de Alcatraz, entre furiosas gaviotas, apoyado en  el pier de madera, uno puede dejar que pase el tiempo y descubrir de dónde sacó Otis la inspiración para su canción inmortal, ”(Sittin´On) The Dock of the Bay”.

Otis, su mujer Zelma y sus cuatro hijos se mudaron a un rancho de trescientos acres al que llamaron Big-O Ranch. Otis fue invirtiendo las ganancias de sus discos y de las actuaciones con la idea de completar su hacienda con un lago para pescar de tres acres y medio y la compra de un avión para uso privado. Y lo consiguió, se compró el avión, el mismo Beechcraft que pilotaba aquel fatídico día 10 de diciembre de 1967 cuando se estrelló en el lago Monona en Madison, Wisconsin. Moría el cantante de soul más carismático de todos los tiempos a la edad de 26 años. Solo hacía unos pocos meses que acababa de componer sentado al borde de la bahía, el que iba a ser a la postre su inesperado epitafio.

 

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