Bernard Plossu y Max Pam, la puesta en página de una amistad

Publicado por el Jun 20, 2013

Compartir

De la amistad escribía hace apenas unas horas Gabriel Albiac en ABC: «la historia de Hannah Arendt [mañana se estrena la película que le ha dedicado Margaret von Trotta], buscando en Portbou, años después, la improbable tumba y los perdidos papeles de su amigo suicida [Walter Benjamin, otra de las grandes figuras del siglo XX], está entre las declaraciones de amistad –esa forma superior del amor- más conmovedoras del atroz siglo que fue el nuestro».

Amistad, forma superior de amor. ¿Cómo entender entonces un libro que se puede leer de arriba abajo, de derecha a izquierda, de adelante atrás, desde la portada, en la que no sabemos si se lee PamPlossu o PlossuPam o PamussolP o PlossumaP? En blanco y negro, como la fotografía cuando era verdaderamente relevante para la vida, no solo para ella misma, y sin más texto que:

—La dedicatoria

—La página de créditos

—La que repite la portada, pero con un mínimo añadido: «Edición de Eduardo Momeñe»

Entonces empieza ya el toma y daca, el juego de damas, el intercambio entre Pam y Plossu, es decir, entre los fotógrafos Max Pam y Bernard Plossu. Primero se reproducen cartas y postales que se intercambiaron, luego dos cartas:

 Pam-1

—Una de Pam, donde se lee (en inglés, español y francés): «Fue Bernard Plossu quien inició nuestra amistad. Me escribió a Australia hace ya cuarenta años. Había visto mis fotografías publicadas por el gran Pete Turner en la revista Creative Camera. La influencia de Bernard ha sido realmente profunda en mi vida, ya que me ha brindado una amistad duradera, con su personal y única cultura, con Francia, y por extensión, con España».

«En tiempos pasados nos encontrábamos a menudo en su apartamento de París, él volvería de África y yo del Himalaya. Se hacía cargo de mis pruebas de contacto, y elegía y editaba perfectamente las imágenes que consideraba potentes y desechaba las que no se lo parecían. Me animó y me ayudó, y gracias a él aprendí a moverme en la fotografía, y a cómo encajar mis imágenes en el mundo de la creación. Ante todo, quise ser tan generoso como él lo era con todo el mundo. Ir hacia adelante, dar más que tomar. No podría haber tenido un amigo mejor. M. P.».

 

Plossu-2

—En la página de enfrente (impar, el libro está sin paginar), la segunda carta, que tal vez no lo sea, o tal vez lo sea para nosotros (y para Momeñe). En la de Plossu (también en francés, español e inglés), se lee: «En 1973 vi un sorprendente y extraordinario portfolio en Creative Camera, la revista dirigida por Pete Turner. Era de un fotógrafo australiano. Quise conocerlo, sus imágenes me fascinaron. Así comenzó una amistad y una correspondencia ya de cuarenta años. Mostramos  nuestro trabajo conjuntamente, en California, en España y en Francia. Nos encontramos a menudo, él, su mujer Jano y su familia, venían a donde el “clan” Plossu se encontrase: desde París a Santa Fé en Nuevo Méjico, Andalucía, y ahora a la Ciotat y a Madrid».

«Durante años nos hemos mandado fotografías de nuestros viajes. Max desde Asia, yo desde África, y poco a poco fuimos haciendo páginas “enfrentadas”; parecía obvio que teníamos contenidos similiares en nuestras fotografías ¡algo fantástico!».

«Aquí están, producto de cuarenta años de una profunda amistad. B. P.».

Entonces empieza, sí, el bombardeo: Pam a la izquierda, Plossu a la derecha. Siempre en blanco y negro. London, 1992, dice debajo de la primera foto de Pam: un niño en medio de la calle, con coches aparcados a los lados, y uno que viene al fondo con las luces encendidas a través de una tarde/noche de niebla. El niño tiene un precioso carguero en las manos.

España, 1989, dice debaj de la primera foto de Plossu: un niño en medio del campo, con la silueta de montañas en el horizonte, una loma con arbustos en segundo término, y el pequeño, sobre un terreno pedregoso, con un puñado de lápices de colores apretados en la mano derecha.

Así llegamos al colófón, que reza:

—Se terminó de imprimir en Madrid, en los talleres de Artes Gráficas Ramos, el día 15 de junio de 2013. (Es decir, ayer).

Y, por último, la contraportada, que imagino es obra de Momeñe, del gran, discreto, maestro de fotógrafos, y sobre todo amigo, Eduardo Momeñe:

—Este libro es la puesta en página de una larga y sólida amistad de los fotógrafos Max Pam y Bernard Plossu. Durante ya cuatro décadas han compartido su pasión por la fotografía, por una forma de entender la vida, por el viaje, sin duda, y por muchos otros intereses comunes; la manera de comprender la fotografía y el hecho de ser fotógrafos, ha sido uno de ellos».

«Este pequeño gran libro es un viaje en sí mismo, un viaje fotográfico, interior, inevitablemente literario, lleno de palabras con sus silencios, murmullos, así actúan las grandes fotógrafías cuando quieren hablar del mundo. Es también un diálogo expresado en imágenes, fotografías que se miran, que nos miran, que se apoyan, que comparten, obtenidas en lugares diferentes, en tiempos diferentes, unidas por la complicidad: un mismo mundo».

«Fotógrafos “dentro del mundo”, fotógrafos hasta la médula, dos de los grandes».

Diseñado por Jacobo Pérez-Enciso y maquetado por Juan Pérez-Enciso, de este libro se pueden decir muchas cosas, como que es un verdadero compañero de viaje, que está lleno de ventanas que dan al alma de la gente y del paisaje, que se deja contemplar con una calma inusitada, que se puede leer como «Rayuela», que la impresión es impecable, que las fotografías reviven en cuanto abres las páginas y miras, abres los ojos y lees las fotos. Este libro, puesta en página de una amistad, es una pequeña maravilla.

 

Compartir

ABC.es

Lluvia racheada © DIARIO ABC, S.L. 2013

Este blog está dedicado a la meteorología cultural y política, el teatro de nuestro tiempo, el periodismo y las sombras corredizas.Más sobre «Lluvia racheada»

Calendario
junio 2013
M T W T F S S
« May   Jul »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930